El segundo banco en activos de Alemania, Commerzbank, no tiene necesidad de separar sus activos tóxicos en un "bad bank", según declaró el presidente de la entidad, Martin Blessing. En una entrevista que hoy publica el Frankfurter Allgemeine Zeitung, Blessing dijo que Commerzbak trabaja en una solución a ese problema desde su Unidad de reestructuración de cartera (PRU).
"Tenemos una solución propia y no estamos bajo presión", dijo el presidente de Commerzbank para matizar después que "si hubiera una solución pública interesante a esa cuestión, la estudiaremos".

El gobierno alemán aprobó el miércoles un proyecto de ley que permitirá a los bancos liberarse de sus activos basura en un "bad bank" o sociedades creadas exclusivamente para aislar estos títulos y a cambio de la emisión de bonos de deuda con garantías del Estado.

En Commmerzbak, la unidad PRU funciona como "bad bank" interno pues "en esta unidad separamos y aislamos los productos tóxicos del negocio principal", explicó Blessing.

Los analistas calculan que Commerzbank dispone de unos 38.000 millones de euros en activos tóxicos.