China ha anunciado la concesión de más subsidios a las petroleras para compensar la diferencia de precio entre el precio internacional del barril y el que se está pagando en el interior del país. Así, a partir de ahora las refinerías dejarán de pagar tasas sobre el crudo importado, según la decisión tomada por la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma. Sin embargo, no se ofrecieron datos sobre a cuánto ascenderá, exactamente, el dinero que se ahorrarán las compañías. Beijing ya decidió a principios de noviembre la subida, en casi un 10%, de los precios de la gasolina, el diésel y el keroseno para aviones. Sin embargo, las refinerías siguen registrando pérdidas. El precio del crudo ligero se ha incrementado cerca de un 50% desde principios de año, a pesar de haber experimentado una ligera caída en noviembre.