Caja Duero prevé cerrar el presente año con un beneficio neto de 130 millones de euros, un 30% más que en 2006, según estimó la Asamblea General de la caja que aprobó hoy en Salamanca las directrices básicas del plan de actuación de la entidad y los objetivos marcados para el año 2008. En concreto, en la reunión, presidida por Julio Fermoso, se hizo balance del ejercicio económico, que coincide con el primero del Plan Estratégico 2007-2010, en el que se espera un beneficio neto de 130 millones de euros, un 30 superior al del ejercicio anterior. "Esta cifra procede en su totalidad del negocio típico generado por la caja y su grupo, sin recurrir a beneficios extraordinarios ni atípicos", explicaron a Europa Press fuentes de la caja. La Asamblea General de Caja Duero también tuvo conocimiento de las principales líneas de actuación previstas en el próximo ejercicio, en el que se ha planteado una contención del crédito, en la misma línea planteada durante 2007, una "política restrictiva de la inversión" que, según aseguraron las mismas fuentes, no supondrá la financiación de aquellos proyectos empresariales considerados viables.