La empresa británica de artículos de moda ha logrado superar la debilidad del consumo de los últimos meses y ajustarse con sus cuentas a las previsiones que barajaba el mercado. En su último ejercicio fiscal aumentó un 25% sus beneficios, al sumar 195,7 millones de libras, unos 245 millones de euros, con un incremento del 17% en las ventas, hasta 995 millones de libras, justo en línea con las estimaciones de los analistas. En la segunda mitad del año la mejora de las ventas se limitó a un 6%, frente al 11% del primer semestre fiscal.