El primer ministro británico, Gordon Brown, se ha visto obligado a dar marcha atrás en el tema del estímulo de la economía con más gasto público tras la seria advertencia del gobernador del Banco de Inglaterra de que no puede permitírselo y el fracaso de una subasta de bonos del Tesoro. Según recoge hoy la prensa británica, el anfitrión de la próxima cumbre del G20 en Londres pareció retractarse anoche de sus planes iniciales después de que los inversores de la City de Londres lanzaran también un aviso indirecto sobre el delicado estado de las finanzas públicas.