BBVA obtuvo un beneficio atribuido sin extraordinarios de 2.544 millones de euros en el primer semestre de 2009, lo que significa un descenso del 13% en relación al mismo periodo del año anterior, según un consenso de 21 analistas.
El banco que preside Francisco González también registró un descenso del 12% en el resultado antes de impuestos en los seis primeros meses del ejercicio, hasta establecerse en 3.721 millones de euros.

El margen neto habría experimentado un crecimiento del 5%, mientras que el margen bruto aumentaría un 9%, hasta 5.750 y 9.889 millones de euros, respectivamente, de acuerdo a las estimaciones de los analistas. Asimismo, el margen de intereses se elevó a 6.586 millones de euros, lo que arroja un crecimiento del 19%.

Por la fortaleza del negocio exterior


A la hora de hacer sus pronósticos, los analistas han valorado la fortaleza del negocio del BBVA en sus mercados principales: España, México y América Latina, así como la recurrencia de los beneficios y las últimas decisiones adoptadas para fortalecer su base de capital.

También han resaltado la gestión de costes muy aquilatada que lleva a cabo el BBVA, que haya alcanzado uno de los ratios de eficiencia más elevados de la banca europea, y que figure entre los bancos españoles que no han realizado ninguna ampliación de capital para reforzar su solvencia.