El grupo Axa registró un beneficio neto de 2.162 millones de euros en el primer semestre del año, lo que supone un descenso del 32% respecto al resultado obtenido en el mismo periodo del año anterior, que fue de 3.180 millones de euros, aunque la firma explica que en términos comparables esta caída es del 29%. La compañía explicó que este descenso estuvo motivado por el impacto negativo del valor de mercado de ciertos activos obligacionistas de gran importancia en los ingresos fijos del grupo, en un contexto de mayores márgenes de crédito y del aumento de los tipos de interés.
Los resultados semestrales presentados por el grupo asegurador muestran un beneficio neto de 2.162 millones de euros, un resultado operativo de 2.766 millones (+7%) y un resultado corriente de 3.290 millones (-1%). No obstante, esa reudcción del beneficio es menor de lo que esperaban los analistas. El volumen de negocios del grupo asegurador disminuyó un 2,9% hasta situarse en 49.320 millones de euros. El retroceso de actividad más pronunciado se registró en la rama "Nuevos negocios Vida, ahorro y pensión", que disminuyó un 6%, y se situó en 3.611 millones de euros. Por el contrario, la gran división "Daños y pérdidas" vio su volumen de negocios aumentar un 2% hasta los 14.519 millones de euros. Las ventas en la rama de gestión de activos, por su parte, retrocedieron un 3%, hasta los 2.102 millones de euros. La dirección de Axa mantiene la confianza en repetir este año el resultado operativo récord de 2007, siempre que las condiciones de mercado no se deterioren. En un comunicado afirma que el grupo "ha demostrado en el primer semestre su capacidad para realizar unos resultados sólidos en un entorno particularmente agitado". "Nuestra solvencia sigue siendo fuerte, según la norma Solvencia I y la futura referencia Solvencia II, y en este momento tenemos la intención de proponer un dividendo estable para 2008 de 1,20 euros por acción", anuncia la nota, firmada por el presidente del directorio de Axa, Henri de Castries.