La Audiencia Nacional ha admitido a trámite la querella presentada por el Grupo SOS contra los hermanos Jesús y Jaime Salazar por los presuntos delitos de apropiación indebida y administración fraudulenta durante su gestión como presidente y ex vicepresidente de la compañía.
El grupo denuncia en su querella un fraude que podría alcanzar la suma de 230 millones de euros, cantidad que, según consta en el auto, afecta a la estabilidad financiera, empresarial y de mercado de la compañía.  Asimismo, según consta en el auto, existen otros delitos de estafa que se atribuyen a Jesús Salazar, como la falsa presentación de avales a través de unas letras de cambio que se ponen en circulación en Ginebra (Suiza) y la existencia de pagos a la mercantil Arve Investment con domicilio en Luxemburgo.

La denuncia no sólo se dirige contra los dos ex ejecutivos del segundo grupo alimentario español, sino contra varios familiares suyos y sociedades vinculadas a los Salazar.

De esta forma, la querella incluye, además de a los hermanos Jesús y Jaime Salazar, a Pedro Barragán González, administrador de una de a las sociedades de los Salazar; Estebán Herrero, ex director de Operaciones del grupo; María del Pilar Salazar; Roberto Salazar y Luis Fernando Salazar y los administradores de hecho o derecho de la mercantil Arve Investment.

La denuncia se dirige además contra las mercantiles Condor Plus (en la actualidad Pahes Desarrollo Empresarial), Alvan, Corporación Industrial Salazar 14, Unión de Capitales, Demi Stone, Asesoría Financiera Madrid, Inversiones Patrimoniales Sabe, Aceites Cañaveral, Tamagan Inversiones, Huarbec Servicios, Assistant Works, Arve Investment, Solar de Lar García, Reumadrid, Conficontrol Servicios Integrales y Pertinde.

Concretamente, según consta en el auto, la querella, apoyada por una abundante y prolija documentación, describe una serie de hechos que, de haberse producido en la forma y manera que se relatan, podrían ser constitutivas de infracción penal, ya que apuntan a una conducta "abusiva y fraudulenta" de los querellados destinada a la obtención de un ilícito beneficio en detrimento de la sociedad que regían.

Así, en la querella se describen detalladamente, entre otros hechos, la creación de documentos 'ad hoc' dirigidos a encubrir la responsabilidad de los hermanos Salazar y lograr imponer fraudulentamente un acuerdo en perjuicio de SOS Cuétara y la inexistencia de garantías con las que se avaló la deuda con la mercantil 'Condor Plus', a través de la que, según el auto, se habría realizado una buena parte de los hechos denunciados.

Igualmente, se mencionan otras actuaciones que, según el auto, deben ser objeto de investigación a fin de determinar si las "graves acusaciones" que se realizan tinen fundamento, determinándose la verdadera naturaleza y circuntancias de los hechos denunciados.

Los hermanos Salazar fueron destituidos el pasado 30 de abril como ejecutivos de la multinacional después de conocerse que habían transferido más de 204 millones de euros a una sociedad vinculada a ambos con cargo a la tesorería de SOS, a lo que se suma otra disposición de fondos por 25 millones en el primer trimestre de 2009.