La tasa de inflación de la eurozona ha tocado techo y probablemente se alejará de sus recientes máximos en el segundo semestre del año, ha indicado Joaquín Almunia, comisario de Asuntos Económicos y Monetarios de la Unión Europea, el martes. La inflación alcanzó el 3,6% en marzo, su nivel más elevado desde que comenzara a registrarse el dato en 1997. Sin embargo, se situó en el 3,3% en abril y Almunia considera que seguirá reduciéndose. Con la inflación en máximos históricos y muy por encima del objetivo del Banco Central Europeo de un nivel ligeramente inferior al 2,0%, el BCE se ha resistido a bajar su tipo básico de interés y no parece dispuesto a hacerlo pronto, a pesar de las crecientes pruebas de que la economía de la eurozona se está desacelerando en respuesta al endurecimiento de las condiciones crediticias en el mundo.
En declaraciones a la prensa antes de una reunión de los ministros de Finanzas de las 15 naciones que utilizan el euro, Almunia se ha mostrado de acuerdo con la postura del BCE. "La inflación es el principal problema", ha asegurado el comisario europeo, que ha agregado que "los aumentos de los precios nos preocupan mucho". Almunia ha añadido que los gobiernos podrían ayudar a contener la inflación controlando los incrementos salariales en el sector público. También ha dicho que los gobiernos podrían revisar el sistema de subvenciones agrícolas de la UE para atajar los incrementos de los precios de los alimentos.