A primeros de este año rompía la dura resistencia formada por los máximos de 2014 y 2015 entre 30 y 31,5 euros.

Unos meses más tarde la vemos corrigiendo y retornando al punto de ruptura, el cual se alza como su soporte fundamental.

Los detalles técnicos de ACS de cara a 2018 no son buenos, habiendo infringido el paso de la directriz alcista desde febrero del año pasado y presentando divergencias bajistas excepcionales en escalas lentas, las cuales sugieren el establecimiento de un techo temporal relevante en 36 euros.

A corto plazo presenta resistencia inmediata en 33 euros. El consenso de analistas potencia la zona de 36 euros con sus objetivos en 36,82 euros.

Recomendación: MANTENER encima 30 euros.