La Corte Suprema de de Estados Unidos se reunirá hoy a puerta cerrada para decidir si desea escuchar una apelación de Argentina sobre su batalla con los fondos buitre.

Argentina ha solicitado un segundo fallo desde que en octubre 2012 se dictase la primera sentencia en el Tribunal de Apelaciones estadounidense en Nueva York. El organismo dictaminó que el gobierno argentino había violado una obligación contractual para el tratamiento de los poseedores de bonos en igualdad de condiciones.

En dos reestructuraciones en 2005 y 2010, los acreedores que poseen el 93% de la deuda total de Argentina, aceptaron participar en el canje de deuda en el que recibieron desde 25 a 29 centavos.

Sin embargo, los inversores de estos bonos dirigidos por los fondos de cobertura NML Capital, una filial de Elliott Management de Paul Singer, y Aurelius Capital Management acudieron a los tribunales, solicitando el pago en su totalidad.

Si los 9 miembros de la Corte Suprema de Estados Unidos están de acuerdo en escuchar el caso, el juez probablemente lo anunciará mañana. El tribunal programará vistas orales y el caso se decidiría en algún momento antes del próximo mandato, que termina a finales de junio de 2014.

El tribunal también podría pedir a la administración Obama, que mostrase su posición acerca de si considera el caso merece la atención de los jueces, que retrasaría cualquier otra medida. El tribunal tiene otra opción, que consiste en no tomar ninguna decisión y retrasar el hecho de tomar una decisión firme hasta una fecha posterior.

El litigio está aún en curso en el tribunal de apelaciones de Nueva York. En agosto la justicia emitió otra sentencia, que consistía en que Argentina pagase a los bonistas 1,33 billion.