La aversión a los activos de riesgo ante el endurecimiento de la política monetaria de los bancos centrales ha sometido a una fuerte presión al mercado de criptomonedas. El bitcoin, la más popular ellas, se ha quedado atascada en el entorno de los 20.000 dólares en las últimas semanas, y su próxima parada podría ser los 13.000 dólares.
Apertura a la baja de Wall Street, con los inversores manteniendo el pesimismo tras una semana tumultuosa en los mercados internacionales. Los principales índices neoyorquinos se encaminan a cerrar la semana, el mes y el trimestre con saldo negativo ante unos datos de inflación que no muestran síntomas de frenarse.
Micron ha recibido un gran subsidio por el gobierno de Japón que asciende a los 320 millones de dólares para profundizar y diversificar la producción de semiconductores fuera de China.
La fusión de Ethereum ha traído confusión en Reino Unido en lo que se refiere a las normas fiscales británicas sobre los inversores y los activos digitales.
El indicador más tradicional del universo bursátil americano se adentra cada vez con mayor intensidad en el mercado bajista a cuenta de las crecientes dudas de los inversores sobre la recesión global, que ven cada vez más cerca. Las firmas se pronuncian sobre las posibilidades de su llegada y los inversores buscan refugio con ventas importantes en la renta variable.
Por si fuera poco, la coyuntura de mercado nada favorable a los valores en general y a los tecnológicos en general, a la compañía de Cupertino le sale en negativo el nuevo informe de Bloomberg que desbaratan su aumento de producción. El valor sufre en Wall Street tras recortar sus pérdidas, las más moderadas entre las FAANG, con Bank of America recortando calificación y precio objetivo para el más grande del mercado americano.