La nueva oferta que la operadora española va a presentar para hacerse con la brasileña Vivo ha sentado como agua de mayo en el mercado, haciendo repuntar el valor un 0.80%. La nueva oferta supondrá un aumento del 14% sobre la antigua, lo que supone llegar hasta los 6.500 millones de euros y es que el presidente de Telefónica, sabe de la importancia de la operación y de la oportunidad que supone el mercado brasileño.
El presidente de Telefónica, César Alierta, se mostró hoy seguro de que la junta de Portugal Telecom (PT) aceptará la nueva oferta de 6.500 millones de euros por su 50% en la sociedad brasileña que controla Vivo.
Ante la Junta de Accionistas y a preguntas realizadas en el encuentro, Alierta calificó la nueva oferta de "impecable" y dijo que responde, además, a las peticiones de los socios de Portugal Telecom, que calificó de "amigos".
Telefónica confirmó hoy que ha presentado una oferta vinculante e incondicional a Portugal Telecom (PT) por su participación en la operadora brasileña Vivo por un importe de 6.500 millones de euros, un 14% más sobre la cifra inicial.
Telefónica propondrá en la junta general de accionistas, que se celebrará hoy en primera convocatoria, el reparto de un dividendo con cargo a reservas de libre disposición de 0,65 euros brutos por acción, un importe que complementa del dividendo correspondiente al ejercicio 2009 de 1,15 euros por acción. El pago se realizará el día 8 de noviembre de 2010, a través de las entidades participantes en la Sociedad de Gestión de los Sistemas de Registro, Compensación y Liquidación de Valores (Iberclear).
Telefónica se erige en protagonista del día. La compañía celebrará hoy su junta de accionistas, inmerso en una dura batalla por conseguir entrar en el mercado brasileño a través de Vivo, perteneciente a Portugal Telecom. Además otras informaciones apuntan a que el plan de expansión de la compañía presidida por César Alierta pasa también por una participación, que ascendería hasta el 40% en Serbia Telecom.
Así se reflejó en la enloquecida jornada del primero de Junio. Duras caídas durante la mañana (en la que el euro marcó nuevos mínimos anuales), ésta vez por rumores de bajada del rating de Francia. Tras los buenos datos del ISM manufacturero y los gastos de construcción USA, los índices rebotaron casi en vertical recuperando todas las pérdidas... para regresar de nuevo a ellas al cierre de Wall St., donde volvieron a aparecer las ventas duras.