A pesar de la situación del mercado, sigue habiendo oportunidades, especialmente en renta fija corporativa. Víctor Alvargonzález, consejero delegado de Profim EAFI reconoce que "en el corto plazo la rentabilidad de los bonos corporativos es más que atractiva". No así, la deuda gubernamental alemana.
En el mercado no es malo ir a contracorriente. Estoy de acuerdo en que hay que tener seguridad –todo el mercado depende de decisiones políticas- pero lo que se llevará no será el tipo de productos adecuados. Lo que podría llevarse próximamente - prosigue- son los productos garantizados aprovechando la necesidad de los inversores de tener seguridad “pues ahora no hay necesidad de correr riesgos”, reconoce Víctor Alvargonzález, consejero delegado de Profim EAFI.

"Lo que creo es en tomar medidas de precaución", reconoce Alvargonzález en Radio Intereconomia. Y parece que toda medida es poca, cuando se habla del pasado mes de agosto. Alvargonzález no entiende cómo un presidente de Estados Unidos no sabe, una hora antes de que termine el plazo fijado por la ley, si pagará su deuda; o cómo los políticos europeos permiten tener en una misma organización a un país como Grecia, cómo existe el FROB… “Hay tantas preguntas que hacen ilógico el comportamiento de los políticos, que van detrás del mercado poniendo vendas”. Eso es terrible- señala- los mercados lo han visto y han perdido la confianza.

Es más interesante un bono de una buena empresa- tanto española como europea- que un depósito de una entidad en la que podemos tener algún susto. Una de las mejores ocpiones que nos ha dejado esta crisis es que “con el problema de liquidez existente se pueden aprovechar las rebajas en precios de los bonos de compañías con muy buena rentabilidad”.

En el corto plazo, la rentabilidad de un bono de compañías de primera fila son seguras y buenas, en un entorno de tipos bajos es una recomendación. “Todos sabemos que cuando bajan los tipos es bueno para los bonos, vía fondos o vía cupón directamente, se pueden encontrar rentabilidad del entorno del 4%”. Respecto a la deuda gubernamental de la periferia,  sería cuidadoso con activos que están en máximos/mínimos históricos. Los bonos en Alemania están en mínimos de 60-70 años “y soy reticente en invertir en extremos. Siempre he insistido en que hay que jugar con la posibilidad de que se japonetice el mundo, quien compra bonos alemanes al 1.8% está apostando por la japoneización de la economía alemana y global. Teniendo bonos corporativos al 4% ¿por qué pagar por un bono soberano de la máxima calidad crediticia?

Preguntado sobre su visión del DWS Deutschland, Alvargonzález recuerda que lo único que no recomendábamos vender de Europa era Alemania aunque estuviera en la Unión Europea. Sin embargo, "está haciendo fatal el planteamiento y lo está pagando su mercado de valores". Este experto reconoce que  fue un error conservar esta posición “y esperaría a ver si la UE es capaz de terminar sus problemas para entrar en la economía pues ha sido la gran decepción al conseguir contagiar la buena dinámica de este país del desastre de la Unión Europea".