Previsiblemente, esta primavera. Es la fecha que baraja Prisa
para dar el salto al parqué con la que a día de hoy es la joya de la corona, Santillana. Y todo ello dentro de un plan de desinversiones que está llevado a cabo para reducir una deuda de cerca de 2.500 millones de euros que ahora a la compañía. Tal y como informa El Economista, la firma ya estaría trabajando con bancos internacionales para llevar a cabo la operación.


Una colocación en la que la intención de Prisa es seguir manteniendo la posición de control – un 75% - y que estaría valorada en unos 1.100 millones de euros. Con lo que la compañía tendría un valor en bolsa de unos 1.479 millones de euros, si atendemos a los ratios de sus comparables y tenemos en cuenta una facturación de 716.6 millones de euros
. De hecho, Santillana aporta el 49% de los ingresos totales del grupo, excluyendo los resultados de Canal+.

Esta operación se realizará previsiblemente una vez que Prisa tenga el visto bueno de la Comisión de Competencia para vender a Canal + a Telefónica por 719 millones de euros. Esta estrategia entra dentro del proceso de desinversión que está llevando a cabo la compañía. De hecho, el año pasado el grupo de comunicación vendió el negocio de los sellos internacionales (Alfaguara, Taurus, Suma de Letras, Aguilar, Altea, Fontanar…entre otros) por 72 millones de euros. Además, también vendió parte de su participación en Mediaset al tiempo que ha anunciado dos ampliaciones de capital por unos 145 millones de euros para dar entrada a nuevos accionistas.

Con esta estrategia lo cierto es que a Prisa no le ha ido nada mal. Supera el 25% de revalorización en lo que llevamos de ejercicio aunque, si se mira con la perspectiva de doce meses, ese mismo porcentaje es negativo.