La nueva presidencia de Estados Unidos ha puesto a Apple y a Microsoft de nuevo ante la miranda atenta de los inversores. La posibilidad de que Donald Trump facilite la repatriación del dinero que las grandes compañías tienen en el exterior supone una buena noticia para estas dos empresas.
 
Tanto Apple como Microsoft son las dos compañías con una mayor parte de su caja fuera de Estados Unidos. En el caso del fabricante de iPhone, hablamos de un 92,8% de su tesorería, alrededor de 215.000 millones de dólares. En Microsoft alcanzaría el 96% de toda su caja, alrededor de 108.900 millones de dólares.  Si las dos empresas tuvieran la capacidad de traer el dinero pagando un impuesto más reducido supondría un auténtico respiro para muchas operaciones, sobre todo ahora que los tipos de interés están a punto de subir en ese país. Trump propone un pago único del 10%.

Hay que tener en cuenta que Apple, por ejemplo, ha tenido que poner en marcha algunas emisiones de deuda para hacer frente al pago de dividendos y recompras; algo que sería más costoso para si suben los tipos.

Caja en el exterior


Más allá de esta posibilidad, ¿cómo van estas dos compañías en bolsa? En los últimos cinco años, las dos han subido con fuerza en bolsa. Si contentásemos instintivamente a la pregunta de cuál lo ha hecho mejor, es probable que pensásemos que Apple se quedaría con el título de líder. En estos años ha puesto en el mercado varios teléfonos inteligentes iPhone que han batido récords de ventas, ha popularizado el uso del iPad…

De Microsoft podríamos contar algo menos. En este tiempo quizá solo podríamos resaltar la marcha de su Consejero Delegado, Steve Ballmer, que abandonó la dirección de la empresa en agosto de 2013. Su sustituto, Satya Nadella, se vio obligado a redireccionar el sentido de la marcha de su negocio en busca de nuevas fuentes de ingresos que permitiesen reaccionar al cambio tecnológico que se ha acelerado en la última década. Los últimos resultados trimestrales muestran que la opción del nuevo CEO de incidir en la nube, por ejemplo, empiezan a dar resultado.

Si vemos el gráfico, comprobaremos cómo en los últimos cinco años, Apple ha subido un 94,5% en este tiempo, frente al 120% que se ha revalorizado Microsoft. Si a esa cantidad se le añaden los dividendos, lo cierto es que este porcentaje se acrecenta hasta el 150% y el 113%.

Microsoft y Apple


¿Significa esto que los resultados de Microsoft han sido mejores que los de Apple? No.
 
Los datos de Facset muestran que en los últimos cinco años, las ventas anualizadas del fabricante de software han crecido un 3,9%, aunque tanto el EBITDA, el beneficio neto o el beneficio por acción caen.

En el caso de Apple, en este periodo observamos un crecimiento de todas esas variables de entre el 12 y el 16%, lo que implica que la evolución de su negocio es mucho más positiva. Si observamos la valoración, Apple cotiza a menos de 12 veces los beneficios esperados para los próximos doce meses, frente a las 19 veces con las que se mueve Microsoft.

La diferencia son las expectativas. A la compañía que preside Tim Cook se le pide que reaccione y que busque un nuevo producto innovador que venga a rebajar la dependencia que tiene de las ventas de Iphone. Buscan un nuevo dispositivo que lo revolucione todo, tal y como ocurrió con el iPod, el iPad o el iPhone y, por el momento, parece que eso no está sobre la mesa. A Satya Nadella y a Microsoft no les piden eso, solo que crezcan en negocios en los que antes no estaban presentes, como la nube. Y, por el momento, ha superado la prueba.

Los Indicadores Premium de Estrategias de Inversión muestran que Apple está en fase de consolidación, con una puntuación de suficiente raspado, cinco puntos.

Apple


Por el contrario, a Microsoft le otorgan un aspecto sobresaliente, con 10 puntos, lo que situaría al valor en fase alcista.

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