Sacyr y la banca han sido las víctimas de una corrección que se veía venir. Ya estaba resultando demasiado fácil el camino hacia los 10.000 puntos. 
 
La Bolsa de Milán es la única afortunada que se libra de la corrección con una caída cercana al 0,20% dado que el resto de sus homólogos se dejan más de un punto porcentual en la primera sesión del año 2014. 

De este modo, las caídas que firman el Cac 40 parisino y el Dax Xetra germano, superiores al 1,40%, son muy similares a las sufridas por el Ibex 35 que ostenta el dudoso honor de ser el parqué que mayor corrección sufre

La apertura a la baja en Wall Street no ha servido más que para que ahondar en la idea de que había que recoger beneficios para comenzar bien este ejercicio e índices como el Dow Jones protagonizan una caída del 0,6% hasta los 16.474 puntos


Dentro del mercado nacional ha habido dos noticias que han destacado por encima de todo lo demás: el órdago de Sacyr y la mejora evidente del mercado de deuda. 

Comenzando por esto último,  el bono español a diez años ha caído de la cota del 4% con un recorte superior a los cuatro puntos porcentuales que le llevan a exigir una rentabilidad por nuestra deuda del 3,975%. Del mismo modo, el bono a dos años retrocede hasta una rentabilidad el 0,93%, mientras que los títulos españoles a cinco años se colocan en el 2,52%. 

La prima de riesgo, por lo tanto, retrocede hasta los 203 puntos básicos con una caída intradía de 17 puntos básicos. Se coloca a la par a la italiana, en el nivel de los 202,5 puntos básicos. 


Ibex 35
El selectivo cierra finalmente con una caída del 1,58% hasta los 9.760 puntos diciendo adiós a dos soportes psicológicos y dando al traste con los esperanzados alcistas que ven en el 10.000 su meta. 

Lo ha hecho por dos motivos fundamentales: por el desplome -más contenido al cierre- de Sacyr y por el azote bajista de la banca. 

La constructora  ha llegado a perder más del 17% poniendo en juego los 3 euros por acción los primeros compases de la negociación después de anunciar su intención de no seguir con el proyecto del Canal de Panamá, considerada una de las obras del Siglo XXI, debido a los sobrecostes que está suponiendo este acuerdo. Ultimátum al Gobierno de Panamá que casi le cuesta el soporte a Sacyr que finalmente cierra con una caída del 8,95% hasta los 3,43 euros por acción. Mala entrada en el año para la compañía. 

Por otro lado, los peores momentos de la sesión comenzaron cuando la banca decidió colocarse a la cola del Ibex 35. A Bankia se le atrantaron las uvas después de una semana pletórica, de vuelta al selectivo de los 35, en la que cosechó un 12% de ganancias. Hoy es, sin embargo, el segundo título más bajista con una caída del 4,21% hasta los 1,18 euros por acción. 

Junto a Bankia aparecen el Banco Sabadell, con una caída del 3,1%, BBVA, que se deja otro 2,18%, al igual que el Santander cede el 2,14%, mientras que Caixabank recorta otro 0,82%. El único que se salva es el Banco Popular con una subida del 0,25%. 

Entre los grandes valores, Telefónica recorta un 1,99%, Repsol, otro 1,4%, e Iberdrola se deja el 0,93% en la sesión. (Ver: Así encaran el 2014 los blue chips)


Mercado continuo
La noticia que ha golpeado a los pequeños valores la firma hoy la Inmobiliaria ColonialEl Grupo Villar Mir entrará en la inmobiliaria con 300 millones de euros, según han comunicado a la CNMV. Lo hará al margen de OHL y a través de una ampliación de capital. Pasará a convertirse en el máximo accionista de la compañía. 

La fórmula para dar entrada a estos tres nuevos actores será una ampliación de capital por valor máximo de 1.000 millones de euros con derecho de suscripción preferente para sus accionistas, como versa el comunicado de Colonial remitido al regulador esta misma mañana.

La inmobiliaria cierra con un desplome del 17% que le llevan a los 0,86 euros por acción.