Wall Street comenzó la sesión en positivo, apoyada en un dato de peticiones de subsidio por desempleo que fue mejor de lo esperado, cayeron 58.000 durante la semana que terminó el 5 de julio y marcan su nivel más bajo desde abril. En opinión de José Luis Martínez Campuzano, Estratega en España de Citi, “es verdad que los datos de paro son mejores de lo esperado pero manejamos incertidumbre porque fue el fin de semana del 4 de julio y el dato podría haber sido sesgado a la baja”. Para este experto “si ha sido un buen dato frente a otros datos de empleo que hemos conocido y que no han sido positivos”. De todos modos, frente al comienzo en verde de Wall Street, Martínez Campuzano apunta a que “ hay que ir con cautela porque ayer vimos una caída muy fuerte y hemos roto niveles importantes”.
Además, “el mercado americano, que continúa siendo un referente para las bolsas mundiales, tiene pérdidas importantes que rondan el 20% frente a los niveles de octubre”, por esta razón el experto considera que “no hay razón de fondo para ver una recuperación que no sea técnica” y “lo más probable es que veamos niveles de 1.225 puntos en el S&P 500”. Por otra parte, “las perspectivas de las compañías para el segundo semestre no son malas, con Alcoa al frente” aunque “no hay que olvidar –matiza el analista- que ayer cayó mucho”. Pero para el estratega de Citi, “los inversores van más allá, se espera una caída en el S&P del 9,5% y se cuestionan que las perspectivas de beneficios a futuro de las compañías sean viables”; de hecho “el mercado descuenta para la segunda mitad del año una subida de beneficios de un 12%”. “Es obvio que los datos del segundo trimestre serán importantes pero lo serán aún más las perspectivas de beneficios de las compañías”, explica el experto. En cuanto a los movimientos corporativos que se están produciendo (hoy de la mano de Dow Chemical que comprará a su más directo rival Rohm and Haas por 18.800 millones de dólares, Martínez Campuzano apunta a que “es un momento delicado, por un lado ha habido un abaratamiento de las compañías y por otro lado las compañías a nivel internacional no están muy endeudadas pero la posibilidad de obtener financiación está muy limitada”, de este modo se da “una situación positiva y negativa para operaciones corporativas y para el crecimiento no orgánico”. “Este año –añade- es obvio que hay oportunidades en el mercado en términos generales” pero “no preveo que estos factores corporativos sean un factor positivo este año aunque sí para meses próximos” porque “estamos en un ejercicio de ajuste y en los próximos dos años veremos como las operaciones de índole corporativo sí lideran las recuperaciones del mercado”. El experto recuerda que “hoy por hoy queda mucho por conocer de la crisis crediticia, el impacto económico aún no se conoce y existe además un escenario donde la inflación está ahí y hay que ser muy cauto y no tener prisa por hacer cartera”. En cuanto al coste de la crisis, el analista explica que “podría ser muy superior a esos 450.000 millones amortizados hastsa ahora” y es que “seguimos en un proceso de ajuste en términos de balance y tenemos que valorar hasta qué punto la debilidad del crecimiento puede condicionar aun más la cuota de resultados de las compañías en un contexto donde esos beneficios ya se van a ver resentidos”. “Estamos –añade el analista- ante un crecimiento de la desconfianza en el sector financiero y ante un déficit de capital a nivel internacional lo que deja una situación inquietante para el sector”. En definitiva para Martínez Campuzano, “nos falta por conocer mucho de toda esta historia, las ramificaciones no se conocen todavía” y esto en un “contexto con inflación, y alta volatilidad” hace que todo se complique. “La cifra que conocemos hasta el momento no es un tope, cuanto más se mantenga la incertidumbre en el sector más probabilidad hay de que los bancos tengan que absorber aún más del mercado de crédito estructurado” pero “vamos a confiar en que se pongan soluciones” que para este experto pasan por “una mayor coordinación internacional y más regulación por parte de las autoridades”. En cuanto al consumo, Martínez Campuzano apuesta a que en el segundo semestre “podría ser más de 2,5% que no tiene nada que ver con lo que se auguraba al comienzo del año de que podría vivir un estancamiento”. “El crecimiento del consumo con aumento del desempleo, con el sector riqueza en negativo, con la caída del precio de la vivienda… Es complicado obtener razones que sostengan este crecimiento del consumo”. Lo único que podría justificarlo para este experto es “la devolución de impuestos que podría tener su efecto final en julio” por lo que “la prueba de fuego para ver la resistencia del consumo será la segunda mitad del año”. “Todo nos lleva a pensar que se verá presionado en los próximos meses y el sector podría salir penalizado en la segunda mitad del año”. Así las cosas, a la hora de invertir el experto se fijaría en “sectores como las utilities, materias primas y farmacéuticas” aunque “me quedaría con las energéticas y las materias primas porque el precio del crudo se moderará pero sin derrumbe y sin una caída de la demanda en las materias primas por lo que serían sectores importantes para buscar refugio en el corto plazo”, resume.