El comportamiento de Astroc y en general de las compañías inmobiliarias españolas es difícil de explicar, al menos desde el punto de vista del interés del inversor minoritario. Las inmobiliarias están sobrevaloradas y es uno de los pocos sectores en los que pensamos que no hay un interés especial para invertir en los próximos 2-3 años.
En la operación sobre Sol Meliá falta por saber el precio al que se va a hacer la colocación y el vendedor, pues aunque éste haya situado un mínimo habrá que ver el interés que hay de entrar en la compañía y su márgenes teniendo en cuenta que está cotizando en máximos históricos a un precio exigente. La situación en el sector hotelero se había deteriorado mucho y ahora que está levantando cabeza, Sol Meliá es una de las compañías mejor posicionada en todo el sector turístico.