Los cálculos que se han hecho sobre la huelga en Iberia son negativos para la compañía, pero es cierto que le está afectando mucho más que el precio del crudo esté por encima de los 70 dólares que, por otro lado está beneficiando a Repsol.
El mercado está aburrido a la espera de lo que hará la FED la próxima semana. Las ventas de futuros han tirado a la baja y hemos visto que los fondos están cubriendo las carteras ante una situación de temor por la inflación.