Italia se convierte en el último foco de incertidumbre política a nivel mundial y europeo después de que ayer el pueblo transalpino mostrara su oposición mayoritaria a reformar la Constitución, un hecho que ha llevado a su primer ministro, Matteo Renzi, a presentar su dimisión.
 
Una mayoría aplastante de los italianos que acudieron a las urnas este domingo mostró su oposición a reformar la Carta Magna del país (el NO obtuvo el 59,1% de los votos, frente al SÍ, que obtuvo el 40,89%). Esto puso en jaque la cabeza de Matteo Renzi, quien no esperó a tener el recuento definitivo de las papeletas para hacer pública su dimisión.

Los italianos estaban llamados a las urnas para votar a favor o en contra de reformar la Constitución para restar poder a los partidos pequeños y quitar al Senado su poder de bloqueo. Por un lado, a favor del SÍ hizo campaña el Partido Democrático de Matteo Renzi y, por el otro, había un amalgama de partidos que el propio Renzi calificó de “revoltijo” pujando por el NO. Renzi puso en la guillotina de las urnas su cabeza si el pueblo se negaba a reformar la constitución y ha acabado rodando por el suelo.
 
Muchos fueron los que entendieron que reformar la ley electoral para restar poder a los partidos políticos era una vía para perpetuarse en el poder, al que no había accedido mediante las urnas, sino desbancado a su  compañero Enrico Letta, así que, cuando esta madrugada Renzi compareció públicamente para decir que se iba y que él era el único perdedor, la oposición no tardó en celebrarlo. El problema surge aquí, cuando entre esa oposición que ahora puede acceder al poder si se convocan nuevas elecciones, hay partidos anti europeístas. Sin ir más lejos, el mediático Beppe Grillio  del Movimento Cinque Stelle (a quien ven con más posibilidades de vencer en las urnas) o Matteo Salvini, de La Liga Norte, quien a través de su Twitter aprovechó el momento para lanzar guiños y hurras a Donald Trump, a Vladímir Putin y a Marine Le Pen, como si el referéndum italiano fuera un forma de testar el sentimiento anti europeísta. “El resultado no es favorable a la cohesión política europea. Esto significa que será más difícil implementar las reformas estructurales por las que ha estado presionando Alemania. Estructuralmente, la zona euro sigue en apuros, aunque el momentum de la recuperación económica ha ido en aumento en los dos últimos años. El peor escenario sería que el referéndum fracasado impulsara una salida de Italia de la Unión Europea, pero no estamos en ese punto. Por el momento, no hay un apoyo mayoritario a este escenario entre la población italiana”, intental calmar desde Degroof Petercam Asset Management.
 
Ahora la tesitura en la que se encuentra Italia es sensible y se teme que la gripe política transalpina se transfiera a otros países europeos llamados a las urnas en próximos meses (Alemania, Francia) y donde los partidos en contra del proyecto común europeo están en efervescencia.
 

Pero, ¿cuál es exactamente el escenario que se abre ahora en Italia? “si el Parlamento no fuera capaz de acordar otro Gobierno, se tendrían que convocar elecciones anticipadas, con el riesgo de que le MS5 se hiciera con el poder, porque está muy cerca del PD en las encuestas, y un gobierno del M5S aboliría las reformas implementadas por Renzi y convocaría un referéndum sobre la permanencia en el Euro”, alertan desde JP Morgan Research. Esto supondría un duro golpe al espíritu europeísta y aumentaría el riego y el miedo al ascenso de partidos euroescépticos de cara a las próximas elecciones de Alemania o Francia.
 
De madrugada los primeros mercados en reaccionar eran los futuros y el de divisas. El EURUSD llegó a caer a niveles de 1,052 dólares, mínimos de 20 meses, aunque conforme ha ido transcurriendo la sesión, esa caída se va suavizando y regresa a niveles de 1,061 dólares.
 
COTIZACIÓN EURUSD

Esta noche, a medida que se conocían los primeros recuentos, los futuros alemanes perdían en torno a un 1%, pero finalmente las bolsas europeas se han pasado al verde. Al Ibex 35 le ha costado más por el peso de sus bancos. De hecho, sectorialmente hablando se espera que los bancos sean los peor parados de esta situación, ya que la marcha de Matteo Renzi pone en jaque el saneamiento de la banca italiana.  Hace unos días Lionel Aeschlimann, socio gestor de Mirabaud AM, afirma que “los bancos españoles podrían sufrir fuertes caídas el lunes y martes si Italia va a nuevas elecciones”, no solo por la incertidumbre de sus negocios allí, sino por el miedo a que se entorpezca o frene el saneamiento de la banca vecina. No obstante, la reacción de susto de los primeros minutos ha pasado a convertirse en calma tensa, pues aún no está claro si Italia irá a nuevas elecciones o se designará un nuevo primer ministro directamente. Así, desde JP Morgan AM,Maria Paola Toschi indica que “El resultado del referéndum no ha sorprendido y los mercados ya descontaban la victoria del no. Aún así, podrían darse episodios de volatilidad por las dudas sobre qué ocurrirá a partir de ahora y por las implicaciones políticas del voto.
 

En el mercado de renta fija en las semanas previas al referéndum, el diferencial entre el bono italiano y el bund alemán a 10 años se amplió, lo que indica que los mercados ya descontaban la victoria del no.