Hoy les propongo un análisis sobre una de las principales compañías del sector energético en nuestro país, Iberdrola. Tal y como se puede ver en el siguiente gráfico, la empresa ha venido desarrollando una clara tendencia primaria bajista desde que marcase su techo a finales de 2007 en la zona de los 7 euros hasta que poco antes del verano del año 2013 pudo finalmente romper la directriz bajista.


Desde entonces, puso rumbo hacia la importante resistencia de los 4,65 euros y tras un intento fallido, pudo con ella antes de comenzar el verano del año 2014. El valor volvió a testear dicha zona pero siempre manteniendo una pauta de máximos y mínimos crecientes que le llevó a dejar máximos multi-anuales no vistos en 6 años. Sin embargo, con las correcciones que vimos en el verano de 2015 hizo que acabase perdiendo el pequeño canal alcista que se había creado.



Posteriormente, a primeros de febrero de 2016, también perdió la media móvil de 200 sesiones y con ello el valor se dirigió a perder la cuarta línea de velocidad aunque si eliminamos el efecto del brexit, el valor se ha quedado atascado en un lateral del que parece muy difícil salir.

 

Análisis
 
Analizando el siguiente gráfico diario de más cerca, observamos cómo tras fijar suelo en los 2,13 euros, el valor ha tenido una importante reacción alcista que le llevó rápidamente a la parte alta del canal bajista y tras varios intentos fallidos en su ruptura, pudo perforarla para seguir marcando máximos y mínimos crecientes. A lo largo de dicho proceso de preparación para la ruptura de la tendencia bajista de 6 años de duración, el valor llegó a moverse dentro de una perfecta pauta de máximos y mínimos que podemos encasillar dentro de un nuevo canal alcista que estuvo vigente por dos años y medio, siendo perforado a la baja con las correcciones del verano de 2015.



De hecho, comenzó a moverse en lateral y a peder sistemáticamente la media móvil de 200 sesiones. Hecho relevante también es la brutal bajada, justo hasta el importante soporte de los 4,62 euros, tras conocerse la decisión de Reino Unido de abandonar la UE. Pero la reacción desde dicho nivel fue prácticamente de la misma fortaleza. Sin embargo, el valor se ha quedado imantado a la media móvil de 200 sesiones que lleva prácticamente todo el año 2016 totalmente plana.

Escenario
 
Por tanto, teniendo en cuenta la situación del valor me plantearé la siguiente estrategia:


 
 –- Abriré largos si la acción consigue mantenerse por encima de la media móvil de 50 sesiones que se encuentra en los 6,01 euros con el objetivo de que la reacción alcista lleve la cotización de nuevo a los recientes máximos de 6,26 euros. Para ello fijaré un stop de pérdidas inicial en la media de 200 sesiones en los 5,91 euros.   
 
  • -- Abriré cortos si el valor no puede mantenerse por encima de la media de 50 sesiones y prosigue con su caída confirmando la pérdida de la media de 200 sesiones para terminar en el importante soporte de los 5,83 euros. Para ello fijaré un stop de pérdidas inicial en los 6,10 euros.