El mercado de las materias primas, en especial del crudo, se ha estabilizado después de tiempos en los que ha sufrido importantes traspiés. Sin embargo, ahora podría aparecer en escena un nuevo cisne negro que lo desvirtúe y que incluso haga que el oro negro se dispare aún más arriba en el caso de que se produzca ese peor de los escenarios.
 
Los precios del petróleo siguen apuntando al alza. Y más aún cuando el Asesor Nacional de Seguridad de Estados Unidos, Michael Flynn, dijera que está poniendo en “cuarentena” los acuerdos que tiene vigentes con Irán. La nueva administración norteamericana puede cambiar el escenario geopolítico actual y eso deriva en que la oferta y la demanda de petróleo puede cambiar sustancialmente.

Actualmente el barril de crudo Brent, de referencia en Europa, se encuentra controlado sobre la zona de entre los 45 y los 60 dólares. Pero un cambio entre los países productores de crudo podría volver a modificar el panorama que observamos actualmente. En este sentido, John Kilduff, socio fundador del fondo de inversión de energía Again Capital, señaló en declaraciones que recoge la CNBC que “tan pronto como cambie esta escena, el precio del petróleo podría volverse muy alcista.

Petróleo


Flynn señaló que estos cambios con respecto al petróleo que se pueden producir no es más que una respuesta a la advertencia de Irán de llevar a cabo pruebas de misiles balísticos esta semana y su apoyo a los rebeldes Houthi en la guerra civil de Yemen. Durante una rueda de prensa en la Casa Blanca, llamó los acuerdos establecidos por la administración Obama, Naciones Unidas e Irán "débil e ineficaces". Por eso, "en vez de estar agradecidos a los Estados Unidos por estos acuerdos, Irán se siente envalentonado ahora, por lo que hay que poner oficialmente Irán el aviso", dijo.

En virtud del acuerdo alcanzado entre Irán y seis potencias mundiales, Teherán aceptó límites a su programa nuclear a cambio de alivio en las sanciones. Ya se han realizado pruebas de varios misiles balísticos nucleares de Irán desde que el acuerdo entró en vigor, pero el último es el primero desde que los estadounidenses eligieron un presidente que ha amenazado con retirarse del acuerdo.

El mes pasado, Barclays incluía el riesgo en sus previsiones para este año de las relaciones directas entre Irán y Estados Unidos sobre todo en cuanto al programa nuclear iraní como uno de los 13 cisnes negros que podrían producirse durante este 2017. En la nota, señalaban que habría “apoyo legislativo significativo” como para que el acuerdo siga vigente, pero que un incremento de la tensión podría cambiar el panorama global.

"No creemos que la reimposición de las sanciones conduzcan a un recorte brusco de las exportaciones iraníes, pero la amenaza de nuevas sanciones de Estados Unidos desacelerará probablemente la paz de la inversión necesaria para el sector petrolero de Irán para mitigar el declive de los yacimientos petrolíferos existentes”, señaló Barclays.

El aumento de la tensión tiene un impacto a corto plazo en los precios debido a la amenaza del Estrecho de Ormuz, una ruta clave de suministro en Irán y el Golfo Pérsico y dónde están los buques de guerra de Estados Unidos.

Así, los líderes iraníes acusaron a Estados Unidos de violar el acuerdo nuclear después de que el presidente Barack Obama permitiera que el Congreso no extendiera las sanciones unilaterales contra Irán. Esas sanciones relativas a diferentes cuestiones se encuentran en el acuerdo firmado