Los cortos plazos están siendo muy complicados. Hemos tenido los movimientos de los bonos. El movimiento del euro está muy intervenido por parte del BCE. Incluso las presiones inflacionistas que tenemos. Ahora hay una inflación no productiva.
 
No pensamos que esas tensiones puedan mejorar la previsibilidad con las rentabilidades de los bonos. Es un galimatías muy complicado en el corto plazo. Estamos en una parte media del rango con indefinición. Es un movimiento con sesiones muy poco volátiles. Lo que vemos es una falta de claridad con unos resultados bastante en línea con lo previsto.

Vemos el recorte del rating de Telefónica y el recorte del dividendo, y su intención de ir reduciendo deuda. Eso es con lo que me quedo más de la actualidad. Se marca la política de desinversiones para reducir la deuda y eso es importante. Sobre Gas Natural no hay demasiado. No ha movido demasiado al mercado.

A ver si para la recta final del año vamos aclarando la situación. Vamos a ver si en el final de año cerramos cercanos a los 9.000 puntos.

Sobre la OPEP están haciendo todo lo posible para convencer a Irán e Iraq. Arabia Saudí lo tiene más complicado. Recordemos que Trump que es más proclive al shale oil y eso puede dar más leña a la hoguera. Empezamos a tener una cierta tensión por el lado de la demanda.

Estoy sorprendido con los máximos históricos del Dow Jones. Para las estimaciones de beneficios de las empresas del S&P 500 hay crecimiento del 1,1%. Pero tenemos unas posiciones bastante neutrales en Estados Unidos.

Va a ser importante ver por supuesto ver si se van a subir tipos en Estados Unidos. Pero no hay tantos problemas, la política monetaria en Estados Unidos va a seguir siendo expansiva pese a que suban un poco los tipos.

Declaraciones a Radio Intereconomía