España es el segundo país de la Unión Europea (UE), sólo superado por Italia, con las comisiones más altas por las cuentas corrientes -178 euros anuales de media-, según la Comisión Europea (CE), que también critica la falta de transparencia y la complejidad de la información ofrecida por las entidades.
Los costes totales asociados a una cuenta corriente -apertura, mantenimiento, para cubrir descubiertos, por operación, etc- para un usuario doméstico medio oscilan en la UE entre los 253 euros que se cobran en Italia y los 27 de Bulgaria. En un informe presentado hoy, la CE destaca que Italia y España no son sólo los países con las comisiones más elevadas, sino que también obtienen los peores resultados en simplicidad -medida en función de los elementos que influyen en el coste total- y transparencia -por la facilidad para obtener la información relevante y compararla con otras ofertas-.

Así, el Ejecutivo de la UE resalta que, en España, en la mayoría de los casos (el 90% de las entidades analizadas) el usuario se ve obligado a contactar con el banco para aclarar la información sobre precios que aparece en su página web.

Esto hace más difícil, según los expertos de la Comisión, la comparación de ofertas entre distintas entidades.

Para su investigación, la Comisión recabó datos de las 224 principales entidades que operan en los Veintisiete, 18 en el caso de España, cuya cuota de mercado conjunta ronda el 81% (el 70% en España).

Entre las españolas figuran Banco Santander, BBVA, Banco Popular, Sabadell, Bankinter y Barclays, así como La Caixa, Caja Madrid, CAM y Bancaja, y las cajas rurales del Mediterráneo y Navarra.

En cualquier caso, la Comisión precisa en sus conclusiones que las comisiones que se aplican en España a los usuarios de banca están sujetas a negociación caso por caso, por lo que los costes efectivos pueden ser más bajos que los oficiales, que son los que se han utilizado en el estudio.

En general, el Ejecutivo de la UE considera que las tarifas de las cuentas corrientes resultan en la mayoría de los estados miembros tan "opacas" que los consumidores tienen dificultades para determinar con precisión cuánto pagan por el servicio que reciben y para comparar con otras opciones.

También incide en que muy a menudo (en dos de cada tres casos) el usuario tiene que contactar con los bancos para clarificar el alcance de las comisiones y denuncia que, incluso así, muchas entidades se resisten a facilitar información por escrito.

Los estados miembros con los mejores resultados -cuantía de las comisiones por cuenta corriente, así como simplicidad e información sobre las mismas- son Portugal, Holanda y Bélgica.

Bruselas hace hincapié en que cuanta menor es la transparencia en la fijación de los costes éstos tienden a ser más elevados.

El informe publicado hoy por la Comisión también analiza el nivel de actividad bancaria en cada país de la UE.

Destaca que, según cifras de 2007, en España cada usuario bancario adulto lleva a cabo 103 operaciones de pago al año, frente a 149 en la UE-15.

En los pagos con tarjeta, los españoles son más proclives que los europeos a usar la de crédito (25 operaciones por adulto en España frente a 16 en la UE-15) y menos inclinados a la de débito (21 pagos frente a 53).

También apunta que pocos usuarios (alrededor del 15%) se deciden a trasladar su cuenta corriente a otra entidad, entre otros motivos porque el coste por hacerlo es el más alto de toda la UE.