Ha habido un cierto efecto maquillaje. Ya vimos Arabia Saudí con un record de déficit. La verdad es que el tema de las commodities está muy duro. La parte más positiva es que es después del descalabro de los beneficios por acción hay una base comparable poco exigente.

 
Seguimos con tipos en mínimos y QE, y el precio de la energía bajo. Además de balances positivos. A partir de aquí debemos llegar las mejoras.

La actuación de nuestra cartera modelo está en un 20% de rentabilidad cogiendo valoraciones atractivas incluso cogiendo empresas españolas como es el caso de Grifols en España. Pese a este escenario se pueden sacar rentabilidades importantes. En cuanto a rentabilidades por dividendo creo que está interesante.

Hay mucho valor y poco riesgo dentro de la renta fija. Por ejemplo el caso de Abengoa donde bancos como el Santander tiene mucho que decir. Los bonos corporativos representan un high risk. Esto nos da una rentabilidad que será relativamente razonable y satisfactorio.

Estamos siempre actualizando nuestra cartera cada semana haciendo cambios en cada momento. Cada semana cambia. Tenemos una cartera diversificada por sectores y también a nivel geográfico. Nos movemos con agilidad según lo que vaya pasando en el mercado. No son carteras estables según lo que sucede en un año.

Tengo que reconocer que errores hay sobre pronósticos. Nosotros veíamos el suelo en los 40 dólares el barril en el petróleo.  Vemos que a partir de 40 dólares neutralizamos las posiciones bajistas. Estamos perdiendo un porcentaje que para una inversión a medio y largo plazo no nos preocupa demasiado.

Para nosotros ha perforado en las tablas de oferta y demanda los niveles clave. Pero con la situación global la OPEP algo tendrá que hacer. La mayoría de los productores están al máximo de su capacidad. Pensamos que en estos momentos hay más riesgo de estar más corto de petróleo. No seríamos vendedores de crudo a estos niveles. Estamos a nivel máximos de cortos. 

Declaraciones a Radio Intereconomía