Los expertos de Goldman Sachs consideran que los problemas a los que se enfrentan los países emergentes son la tercera derivada de la crisis financiera que comenzó en el año 2008.
 
Según una nota de la firma de inversión que recoge la CNBC, los expertos de la entidad aseguran que “el aumento de la incertidumbre que genera la debilidad de los países emergentes por la caída de los precios de las materias primas y una potencial subida de los tipos de interés están incrementando los temores sobre la sostenibilidad de los precios de los activos, lo que marca una tercera oleada de la crisis financiera”

Las otras dos oleadas fueron la crisis subprime estadounidense que vino tras el colapso del sector inmobiliario y la crisis soberana europea que se produjo en 2011 y 2011.

Tercera oleada


Algunos analistas creen que la estabilidad que se ha producido en algunos de estos mercados después de la decisión de la FED de mantener los tipos de interés el pasado mes de septiembre no es más que una tregua.

Una de las cosas que más preocupa a Goldman Sachs con respecto a los mercados emergentes es que los bajos tipos de interés impulsó el aumento del crédito, lo que ha afectado principalmente a China y es lo que, probablemente, está pasando factura al crecimiento de su economía.

“Gran parte de la debilidad de los países emergentes y China se va a solucionarse a través de un equilibrio de su economía y su crecimiento. Este ajuste tomará su tiempo, tal y como ocurrió con las oleadas europea y estadounidense. Pero eso ayudará a reducir los desequilibrios económicos en su momento, lo que será una buena plataforma para la normalización de la actividad económica, los beneficios y los tipos de interés”, afirma Goldman Sachs en su nota.

Seis años de estancamiento


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