El metal dorado lleva dos años consecutivos de caídas, pero su aspecto técnico muestra que esa tendencia podría no haber llegado a su fin. ¿Dónde estará su suelo?
Aunque lleva un tiempo en un movimiento claramente lateralizado el oro no tiene vistas a retomar un rally alcista que comenzó en cuanto se produjo la crisis económica en Estados Unidos. Los inversores optaron por tomar posiciones en dicha commoditie en aras de proteger sus distintas inversiones.

Pero a medida que la economía de Estados Unidos se ha ido consolidando las tornas han cambiado. Tras tocar su máximo histórico en más de 1.900 dólares la onza, el oro cambió su signo notablemente hasta llegar a situarse en los 1.100 dólares. Sin embargo, desde entonces se ha movido entre el rango de poco más de los 1.200 y los 1.100 dólares.

¿Qué ha pasado para que no termine de definirse el oro hacia un lugar u otro? Básicamente, se debe a la pura especulación sobre qué puede suceder en el entorno internacional en estos momentos. Las dudas sobre el crecimiento de la economía global siguen existiendo. Es la incertidumbre sobre lo que está por venir. Eso provoca mucha incertidumbre sobre el metal precioso.

En este sentido, los Indicadores Premium de Estrategias de Inversión muestran que el oro se encuentra en fase bajista, mientras que recibe una puntuación de 1 punto en una escala que oscila del 0 al 10.

Estos indicadores muestran que su tendencia tanto a medio como a largo plazo es bajista. Además, los momentos total lento y total rápido están en negativo. Por otro lado, el volumen a medio y largo plazo es decreciente. El único punto positivo que resalta este análisis técnico es que la volatilidad que presenta el activo es decreciente tanto a medio plazo como a largo plazo.

Indicadores Premium Oro