Si algo caracteriza a los inversores españoles es su preocupación por la jubilación. Eso es, al menos, lo que deja claro la última BlackRock Investors Pulse Survey que se dio a conocer hace unos días.
En él se dejaba claro que los españoles, de hecho, son los europeos que más ahorran e invierten. En concreto, los ciudadanos de este país ahorran un 35% de su salario neto.

No obstante, decían los autores del informe, “más de la mitad de sus ahorros está invertida en activos monetarios y se dedica una parte mínima a la inversión en el extranjero”. Es decir, los expertos destacan que sería necesaria una mayor diversificación.

La posición en activos monetarios representa el 58% de sus inversiones, aunque reconocemos que el porcentaje ideal debería ser menos y rondar el 39%. Sin embargo, la cifra podría crecer, ya que la mitad de los encuestados que mantiene sus ahorros en activos monetarios declaró su intención de contratar más depósitos bancarios durante el próximo año.

En la actualidad tenemos alrededor del 14% de sus ahorros invertidos en acciones y bonos. Sin embargo esto podría cambiar en los próximos años “a medida que se intensifique la búsqueda de rentas y rentabilidad”, dicen los autores del estudio.

Algo que podría producirse pronto, a tenor de las perspectivas que tienen los españoles sobre la bolsa. Así, el 41% espera que el mercado bursátil de su país registre un mejor comportamiento durante los próximos 12 meses, un porcentaje muy superior en comparación con el resto de Europa (31%). “Este optimismo es especialmente marcado entre la población más joven. Una cuarta parte de los encuestados de entre 25 y 34 años declaró estar más interesada en invertir en acciones de lo que lo estaba hace cinco años”, afirman los autores del informe.

En el fondo del estudio destacan los objetivos de los inversores españoles a la hora de invertir. La principal preocupación es pasar una jubilación sin estrecheces. De hecho es una prioridad para un 76% de los ciudadanos del país aunque es algo contradictorio que muchos de ellos aún no han empezado a ahorrar.

En la actualidad, menos de la mitad de la población española no jubilada (47%) ha empezado a ahorrar para la jubilación, proporción muy inferior a la media europea (55%) y la global (62%). A pesar de que los españoles a las puertas de la jubilación esperan percibir casi 22.000 euros anuales durante su jubilación, el ahorro acumulado en la actualidad, de 25.730 euros, cubriría menos de dos años de pensiones.

Según Armando Senra, director general de BlackRock para Iberia y Latinoamérica:  «La encuesta revela la preocupación de muchos españoles sobre su futuro financiero, así como los desafíos que supone prepararse para la jubilación. Dados los niveles mínimos históricos de los tipos de interés en este momento y el hecho de que la esperanza de vida es superior, podría ser buen momento para que los españoles amplíen sus miras más allá de la comodidad que les ofrecen los activos monetarios. Curiosamente, ellos mismos afirman que mantienen más activos monetarios de los que deberían. También está creciendo el interés por invertir fuera de España, ya que muchos desean ampliar su universo de inversión. Trazar un plan y obtener asesoramiento financiero profesional son elementos clave; aquellos que ya lo han hecho se sienten mucho más seguros sobre las posibilidades de cumplir sus objetivos financieros. El reto para la mayoría es pasar de ser ahorradores a corto plazo a inversores a largo plazo».

Los españoles también estamos en el top de los pesimistas a nivel mundial, sólo por detrás de Francia y Japón. Quizá tenga una explicación, ya que la economía del país es una de nuestras principales preocupaciones. De hecho, la última encuesta deja claro que la situación actual del país es crucial a la hora de planear el futuro. Así, entre los riesgos financieros que nos planteamos destacan la precariedad laboral y el alto coste de la vida.