Tras la venta de Urbaser, ahora ACS también se ha desprendido de su participación en Sintax. Estas desinversiones vienen en un momento alcista a largo y medio plazo para el valor, aunque a corto ha sufrido varias sesiones de caídas.
 
Después de que recientemente Competencia  le diera el visto bueno a la venta de Urbaser, con la que prevé ingresar 1.164 millones, ahora ACS ha anunciado la venta de su participación en SINTAX, a través de su filial ACS Servicios y Concesiones, a la sociedad francesa Compagnie d’Affrètement et de Transport S.A.S (CAT). El valor de empresa se ha establecido 49,5 millones de euros y el precio acordado es de 55 millones de euros. La plusvalía de la operación se estima que se situará en 5,6 millones de euros. La venta está sujeta a las autorizaciones habituales en este tipo de operaciones.
 
Estas desinversiones sitúan a ACS en una situación adelantada en su reestructuración con respecto a otras constructoras. De hecho, es la única que cotiza en positivo este año. El valor ha desarrollado una directriz alcista desde comienzos de año, aunque le cuesta superar la resistencia de los 29 euros, precio en el que se ha frenado en abril, mayo, junio y noviembre. Si supera este nivel, podría atacar los 31 euros antes de volver a máximos históricos en 31,69 euros.
 
Sin embargo, antes tiene que salvar el soporte de los 27 euros (61,8%), contra el que ha ido a parar tras tres sesiones de caídas.


 
Los indicadores técnicos Premium muestran que ACS mantiene la tendencia alcista de medio y largo plazo, aunque el precio se ha metido por debajo de la media de 14 sesiones por las caídas recientes, pero salva de momento la de 40.