A una semana del levantamiento de las posiciones cortas en el mercado español, los expertos abogan porque quizás se podría tomar una decisión intermedia, es decir, "dejar los cortos prohibidos sobre el sector financiero hasta que termine el proceso de recapitalización".

Sobre el levantamiento de la prohibición de cortos, Lizán reconoce que "es posible que siga pero lo más fácil es que lo levante porque fue una prohibición acertada en su momento, hasta que las entidades se recapitalizara". Todavía queda alguna caja por decidir pero una vez las entidades y necesidades están cubiertas, hay que dejar el mercado totalmente libre porque es mejor para todo. A pesar de que se abran los ataques en determinados valores se pueden seguir produciendo, aunque no creo que los hedge funds vayan a atacar de forma más agresiva como lo hemos visto anteriormente.

Creo que como no están todas las entidades financieras en una situación resuelta, quizás opten por la opción intermedia que sea dejar los cortos a los valores financieros hasta que terminen este proceso. Pero no creo que volvamos a ser el foco de los cortos como lo hemos sido en los últimos años.

Es positivo, todo lo que sea que los bancos dejan de pedir dinero al BCE y se vayan abriendo el interbancario, es positivo para el mercado. Así vemos cómo sigue su rally y es un síntoma tan positivo que se devuelta tan rápido un tercio de las ayudas. Mario Draghi ha regalado dinero en un entorno de Euribor cero donde no se generaban beneficios, han hecho un carry, han comprado deuda de otros países y ha resuelto un panorama que venía muy negro para las entidades.

Todavía queda por liquidar mucho y no quiere decir que hayamos terminado. Los bancos centrales se equivocaron e hicieron medidas ultraexpansivas que provocaron la quiebra del sistema financiero a nivel mundial. Poco a poco vamos aflorando entidades pero queda porque el exceso de crédito está ahí.

En el mercado de divisas, creo que cambió totalmente la visión en torno el euro y así lo está reflejando. NO tiene políticas monetarias expansivas como otros mercados, hay una guerra para ver qué banco imprime más, y el BCE es el único que no imprime moneda.