Álvaro Blasco, director de ATL Capital, analiza la temporada de presentación de resultados en nuestro país y las próximas decisiones de política monetaria de la Fed y el Banco de Japón.

Santander ha comunicado que en el primer semestre ganó 2.911 millones, un 32% menos. ¿Qué le han parecido estas cuentas en profundidad?
Las cuentas son bastante buenas y en el tema de morosidad, en cuanto a que los riesgos han bajado en Brasil, permitiendo que las provisiones trimestrales hayan sido menores.

Está cotizando bastante por debajo de su valor en libros y es cierto que hay trabas por todos lados, pero están haciendo las cosas bien, los márgenes de intermediación son buenos, hemos visto una subida en comisiones que es muy importante a los resultados de todo el ejercicio, han confirmado que el dividendo va a subir un céntimo, un 5% y que, además de los 21 céntimos que va a pagar, 16,5 van a ser en efectivo y 4,5 van a ser mediante script, algo positivo. El core capital está en el 11,36%, ajustado, pero parece que puede llegar a ese 11% que tiene que tener a finales de 2018.

Además, los tests de estrés de esta semana los sobrepasará con amplitud.

El negocio en el Reino Unido es fuerte y las cosas no deberían moverse mucho en próximos trimestres.

El sector bancario va a seguir muy influenciado por la banca italiana, que podría dar alguna sorpresa en los test de estrés.

Los resultados de Santander no han sido malos y por ello está siendo premiado con una subida muy importante.
 

¿Cree que alguna entidad española podría darnos sorpresas negativas en los tests de estrés de la banca europea?
Los analistas dicen que todas nuestras entidades deberían pasar los tests, aunque es cierto que quizás se han suavizado estas pruebas para permitir que muchas entidades italianas los puedan pasar.
 
¿Qué espera de las cuentas que presente mañana Telefónica?, ¿cómo logrará reducir su endeudamiento?
Tendremos buenos resultados, en línea con lo que estamos esperando. Lo que todo el mundo espera es ver cómo va a reducir su fuerte endeudamiento de 50.000 millones; todo pasaba por la venta frustrada de O2, no quiere decir que no se vaya a vender, pero no al precio tan alto que ofrecía Hutchison Whampoa. Ahora parece que volvemos a hablar de Telxius, su filial que no deja de engordar y que podría sacar a bolsa en otoño, lo que  podría permitir rebajar la deuda para poder pagar dividendo.
 

¿Qué valor podría entrar a formar parte del Ibex 35?
Parece que Meliá podría ser la que entrara en el Ibex 35. Sería dar entrada a un sector importante que se está desarrollando bien en los últimos tiempos. Además, tiene recorrido, pues ha estado muy penalizada por el tema del terrorismo y ahora, por primera vez en mucho tiempo, está mejorando los precios que cobra a su clientela y se está expandiendo y reduciendo gastos.

¿Qué podemos esperar hoy de la Fed?
El mercado piensa que los tipos no se van a mover y que el mensaje de la Fed será más de “esperar y ver” y llevar la subida de tipos a noviembre, tras las elecciones generales. Es difícil pensar que volvamos a dar un salto y tengamos todo el ejercicio sin ver subidas de tipos. Sería muy positivo que subiera tipos en noviembre si no hay acontecimientos internacionales que vuelvan a enturbiar el panorama.
 
¿Qué medidas podría poner en marcha el Banco de Japón?
Hace poco se ha vuelto a afianzar el mandato de Abe, lo que le permitirá poner en marcha nuevas medidas que le mercado ya está descontando con subidas de su bolsa y caídas del yen. Estas medidas de estímulo podrían ascender al cuarto de millón de dólares.

¿Le preocupa la caída del precio del petróleo por debajo de 45 dólares?
No creemos que sea preocupante. Las casas de análisis que cubren en petróleo hablan de que en 2017 será el año en el que puede haber cierto equilibrio entre oferta y demanda. En estos momentos esta demanda, que estaba creciendo, se está amortiguando y de ahí viene el castigo que estamos viendo en los precios, pero me parece algo pasajero y una oportunidad para poder entrar. Es posible que nos vayamos a niveles de 40 dólares en uno y otro petróleo, pero en un futuro no lejano volverá a subir a 50 dólares.