Araceli de Frutos, consejera de Araceli de Frutos EAFI, destaca que, pese a diversos acontecimientos geopolíticos recientes, el mercado muestra una “calma tensa”. Uno de los factores es la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos, una noticia que, aunque podría haber generado fuertes episodios de volatilidad, está siendo asimilada de manera relativamente tranquila por los mercados, muy lejos del impacto que tuvo en su día la invasión rusa de Ucrania.

Esta situación se refleja especialmente en el mercado del petróleo, cuyos precios se mantienen por debajo de los 60 dólares por barril, alrededor de los 56, un nivel que favorece la reducción de presiones inflacionistas y abre la puerta a futuras bajadas de tipos por parte de la Reserva Federal.

De Frutos señala que el mercado está atento al informe de empleo estadounidense, que muestra una ligera desaceleración en la creación de puestos de trabajo, aunque no lo suficientemente preocupante como para anticipar un deterioro económico severo.

El foco principal sigue estando en la resiliencia de la economía americana, que continúa creciendo aunque a un ritmo más moderado, y en la política monetaria, donde se esperan bajadas de tipos en Estados Unidos y un mantenimiento de los tipos en Europa. En cuanto al dólar, se espera que sea menos volátil que el año anterior, con un suelo estimado en torno a 1,19-1,20 y una cierta estabilización.

En renta variable, mantiene su apuesta por la IA, la inteligencia artificial como temática clave, aunque con una selección muy cuidadosa de compañías que realmente generen flujos de caja y márgenes sólidos. La recomendación se centra tanto en grandes tecnológicas estadounidenses, como Alphabet o Microsoft, como en Europa en empresas como ASML, líder en litografía, además de todas aquellas industrias que proporcionan la infraestructura necesaria para el desarrollo de la inteligencia artificial.

También subraya la importancia del sector eléctrico, beneficiado por el fuerte aumento de la demanda energética que requiere esta nueva tecnología.

Respecto al sector energético tradicional, la visión es negativa. La gestora recuerda que en 2025 ya se había reducido exposición a petroleras y que actualmente evita este sector por la previsión de precios del crudo bajos y una demanda global menos dinámica, especialmente desde China. En el caso de Repsol menciona riesgos adicionales vinculados a su exposición en Venezuela, sobre todo en el negocio del gas. Por ello, recomienda mantenerse fuera de las petroleras y construir carteras más tranquilas.

Finalmente, para un perfil más conservador, se sugiere mirar sectores castigados en 2025, como consumo estable o lujo, que podrían haber tocado suelo y experimentar un repunte en 2026. En cambio, el sector inmobiliario, que no ha reaccionado como se esperaba a la bajada de tipos, se considera menos atractivo.

La estrategia para este año pasa por combinar valores cíclicos y defensivos, mantenerse muy selectivos y vigilar de cerca el entorno geopolítico, que podría seguir generando episodios de incertidumbre.