Los mercados emergentes mantienen interesantes perspectivas a largo plazo debido al atractivo de sus datos fundamentales, según afirma Batterymarch, filial de Legg Mason, que es la novena gestora de activos del mundo. Ray Prasad, gestor de cartera senior en el equipo de mercados emergentes de Batterymarch, señala que: "se han planteado muchas preguntas acerca de si los rendimientos superiores de los mercados emergentes frente a los de países desarrollados durante gran parte de esta década2 han llegado a su fin.; nosotros creemos que los fundamentales que han impulsado estos rendimientos permanecen invariables, y confiamos en su capacidad para mantener el nivel de crecimiento con el tiempo. "
"Las valoraciones se encuentran a niveles muy aceptables para inversores con el horizonte más amplio. En muchos mercados emergentes el crecimiento está generado por un alto nivel de inversiones, pese a las actuales preocupaciones relativas a las perspectivas sobre la economía mundial. Hemos visto las primeras iniciativas de tipo político destinadas a estimular el futuro incremento de las economías emergentes, con China liderando ese camino a través de reducciones de los tipos de interés y otras medidas de estímulo económico". 

"Además –continúa Prasad- habiendo caído el índice MSCI Emerging Markets un 50% en lo que va de año, debido a los sucesos ocurridos en los mercados y a la falta de confianza, los ratios de precio-ganancias se encuentran en unos niveles históricamente bajos. A pesar del riesgo de mayores caídas a corto plazo en los mercados emergentes, existen ahora oportunidades estupendas para los inversores con visión a largo plazo. Esa relación de aspectos positivos de los mercados emergentes incluye: Rendimiento en la renta variable: El ROE de los mercados desarrollados es atractivo, gracias a la reducción del endeudamiento de muchas empresas situadas en economías emergentes, que siguió a la crisis de finales de los noventa y comienzos del 2000.
 
Estas empresas han logrado mejoras significativas en sus rendimientos. Las sociedades ubicadas en países emergentes poseen mucha mejor relación deuda-capital que las empresas situadas en mercados desarrollados, por lo que es más fácil para ellas mantener rendimientos atractivos simplemente adquiriendo más deuda. Macroeconomía: En general. los países en desarrollo han controlado sus desequilibrios fiscales, mejorado su balanza de pagos, alargado los vencimientos de sus obligaciones y aumentado sus reservas de divisas. Menos dependencia de los mercados desarrollados: Los vínculos creados entre las economías emergentes se fortalecido en la misma proporción que se han debilitado aquellos que mantenían algunos mercados en desarrollo con Estados Unidos. Aunque es cierto que aún no es suficiente como para apoyar plenamente la tesis del decoupling, importantes proyectos de infraestructura en la India, China, Oriente Medio y Rusia, junto con el creciente consumo interno, ayudan a contar con cierta protección ante la disminución de la demanda estadounidense y de otros mercados desarrollados Mayor presencia en la comunidad mundial: Las economías en desarrollo representan más del 80% de la población mundial, casi el 70% de las reservas de divisas y más del 50% del PIB. Con poco más del 10% de la capitalización del mercado global4, los mercados emergentes infracapitalizados. 

Los mercados de capitales de países emergentes pueden mantener su crecimiento, tanto vía precios como a través de la oferta de nuevo capital. En junio Legg Mason puso en marcha el fondo Batterymarch Emerging Markets, domiciliado en Dublín dentro de la gama Legg Mason Global Funds plc . El Fondo, cuyo índice de referencia es el MSCI Emerging Markets Index, busca brindar la apreciación de capital a largo plazo. Batterymarch utiliza un modelo “bottom-up” que combina un análisis cuantitativo con un análisis fundamental realizado por gestores con gran experiencia. Este proceso analiza más de 1.750 acciones a diario, y los miembros del equipo aportan sus opiniones en aquellas compañías donde la información es difícil de encontrar de forma cuantitativa. 

El equipo aporta el alfa a través de una selección de acciones “bottom-up” utilizando una medias disciplinadas de Comprar-Mantener-Vender. Batterymarch Financial Management es una filial propiedad total de Legg Mason, Inc. Su experiencia en mercados emergentes de capital se remonta a 1987. El fondo sigue un enfoque basado en la cooperación de todo el equipo, liderado por David Lazenby Batterymarch cree que la clave de valor añadido es un disciplinado proceso de inversión que incorpore una rigurosa selección, un control de riesgos eficaz y operaciones en bolsa con costes mínimos. Su sólido proceso de inversión está diseñado para desenvolverse en una amplia gama de entornos de mercado y cambios de perfil y para agregar valor tanto en los mercados al alza como en descenso. 

El Fondo invertirá al menos el 70 por ciento del total del valor de sus activos en títulos de renta variable (incluidas las acciones comunes y las acciones preferentes) de las empresas cuya sede, domicilio social o actividades principales se encuentran en países de mercados emergentes Batterymarch Financial Management es una gestora global que utiliza estrategias cuantitativas para invertir en los mercados del mundo. Las oficinas están localizadas en Boston y Londres. Posee 23.300 millones de dólares bajo gestión. (30 de septiembre de 2008) El Batterymarch Emerging Markets Equity Fund es un subfondo de Legg Legg Mason Global Funds plc, un fondo paraguas con responsabilidad segregada entre sub-fondos, establecido como una compañía de inversión de capital abierta con capital variable e incorporado con responsabilidad limitada en virtud de las leyes de Irlanda con número de registro 278601. Se califica, y está autorizada en Irlanda por el Regulador Financiero como un organismo de inversión colectiva en valores mobiliarios y es un plan de la sección 264, reconocido por la FSA. 

Batterymarch es gestora filial de Legg Mason