Eduardo Bolinches, director de Bolsacash, analiza la situación técnica de los principales índices, materias primas y bancos españoles.

¿Ve factible un ataque a los 9.000 puntos de los Ibex 35?
Fue escuchar la decisión de la Fed de no subir los tipos de interés y el mercado lo festejó, hasta el punto de que el Nasdaq 100 ha ido a hacer máximos y nos hemos contagiado. Además, desde hace año y medio el Ibex 35 está moviéndose en un canal bajista, pero a mitad de verano rompió este canal. Desde entonces ha experimentado un primer escape hasta los 9.150, luego el lunes 12 de septiembre tuvo un tremendo hueco bajista y, a modo de throw back, ha vuelto a perder la media de 200 sesiones. Hemos devuelto todo lo ganado por la decisión de la Fed. Tomando como referencia el cierre del viernes 23, si cierra por encima de 8.900 puntos, tendremos camino libre para testear y superar los 9.125 puntos. Pero por debajo de 8.900 puntos, nos olvidaremos de atacar los 9.123 puntos. Además, por medio tendremos el importante nivel psicológico de los 9.000 puntos. Para buscar dinero fresco tendría que ceder a 8.600 puntos. No creo que seamos capaces de rearmar un intento alcista hasta que busquemos dinero fresco en 8.600 puntos.
Lo que ocurra en los 2.190 puntos del S&P va a condicionar también que el Ibex supere los 9.125 puntos.

Los analistas de Jefferies han iniciado la cobertura de los bancos españoles repartiendo una de cal y otra de arena. Llama la atención las recomendaciones de compra de Popular y BBVA, frente a las de infraponderación sobre Santander y Bankinter. ¿Comulgaría con esta idea?
Yo también recomiendo comprar Popular. Cuando comenzó la crisis en 2007 Popular optó por la estrategia de pensar que se arreglaría todo y guardar los muertos en el armario, hasta que un día recibió la llamada de la CNMV/Banco de España, exigiéndole una ampliación. Ahora están haciendo lo que debían hacer. Es cierto que es impopular y le ha causado problemas en el corto plazo, pero es cuando hay que comprar, cuando todos están saliendo.

Popular está cotizando en un canal bajista desde 2007 y ahora estamos en una zona propensa para el rebote. Además, desde el día que se conoció el Brexit, no ha vuelto a hacer nuevos mínimos, lo que indica que no habrá más ampliaciones de capital. Si pierde 1,05 euros sí implicaría que podríamos seguir yendo más abajo. Si compro por debajo de 1,05, con stop en este nivel, podríamos esperar que suba hasta los 3 euros.

El oro está por encima de 1.330 dólares por onza y este año superó incluso los 1.350 en julio. ¿Cree que puede ir a atacar los 1.396 puntos que hizo en agosto de 2013, pues serían sus anteriores máximos?, ¿qué denota esta subida del oro?
Lo veo factible y necesario. El oro tiene cosas a favor y en contra. En contra tiene la ausencia de inflación, pero cuando los Bancos Centrales tengan que soltar el papel que han comprado, como no es dinero productivo, creará inflación. Cuando llegue ese momento veremos que el oro bate los 1.400 y acabaremos viendo los 1.525 dólares. Por técnico, diría que llegaremos a estos niveles en 2017, pues está dejando mínimos crecientes y máximos crecientes, formando un triángulo. En cuanto se consolide por encima de 1.525 dólares, no va a haber horas para hacerse con oro y yo recomiendo el oro físico, pues el Comex, la bolsa de materias primas tiene apenas un 1% del oro de los contratos de futuros de oro y, si a un operador se le olvida cerrar los contratos y acude a por el oro, no habrá respaldo.
 
El Crudo Ligero en 45 dólares. ¿Cuáles son los niveles clave?
El petróleo presenta una tendencia bajista que no consigue superar. Aquí hay mucha política y guerra contra el fracking.
Técnicamente hay una pauta de mínimos crecientes. Por debajo de los 40 dólares, el petróleo se situaría en una situación muy comprometida, haría nuevos mínimos con respecto a lo que hemos visto este verano y rompería la figura triangular de consolidación por la parte de abajo. En la medida en la que no lo veamos por encima de 52 dólares, no haremos nada. Nos podemos apuntar a un rebote en los 43 dólares, aunque siendo conscientes de que los rebotes cada vez están más limitados.