El día acaba con caídas en Wall Street tanto por las malas noticias que venían desde dentro, con un mal dato de confianza del consumidor, como por el aumento de la tensión en Crimea.
 
Las previsiones se han cumplido esta vez. El Secretario de Estado de EE.UU, John Kerry, y el Ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, no han llegado a un acuerdo con respecto a Crimea. Así, el próximo domingo se celebrará un referéndum que podría desembocar en la declaración de la independencia y la anexión a Rusia. (Escenarios ante la crisis en Crimea)

Las declaraciones desde Estados Unidos, Europa y Japón avisan a Rusia que tomarán medidas y que ya se están preparando las sanciones al país. Sin embargo, la dependencia de Europa del gas y el petróleo del país que preside Vladimir Putin, es tan grande que todo el mundo se plantea hasta qué punto las amenazas se van a poner en marcha. (China y Japón sufren las mayores salidas de fondos desde 2008)

De esta manera, el S&P 500 finaliza la jornada con descensos del 0,28%, el Dow Jones acaba con un descenso del 0,26%, mientras que el Nasdaq cede un 0,35%. (Ver: las compañías más acosadas por los cortos en febrero)

No ha sido una buena semana después de que las bolsas sufrieran ayer la mayor caída en cinco semanas. Estos descensos han provocado que las bolsas hayan borrado las ganancias que acumulaban en el año. (Warren Buffett no espera un crecimiento rápido este año)

No todo ha sido Crimea. Tampoco han sido positivos los datos que vienen desde la economías de China y Japón que hacen pensar que sus crecimientos van a ser inferiores a los previstos. (Ver: la ecuación rentabilidad-riesgo positiva para el cobre, según Barclays).

Esto ha provocado que la semana acabe con un nuevo repunte del precio del oro y la caída de la rentabilidad de los treasuries estadounidenses, tal y como era de esperar en un momento en el que los inversores vuelven a buscar valores refugio.

En cuanto a referencias macroeconómicas, hoy hemos conocido el índice de precios a la producción. Concretamente, cayó un 0,1%, desde la subida del 0,2% del mes anterior. El consenso de analistas había estimado, asimismo, que descendiera. 

Aunque quizá el peor dato haya sido la caída de la confianza del consumidor de forma inesperada en marzo a mínimos de cuatro meses. Todavía está por ver cuál es la culpa que tiene de estas cifras el mal tiempo o, en su caso, si se trata de un empeoramiento del tono de la economía.

Probablemente sabremos más al respecto la próxima semana, cuando se reúna la Reserva Federal los días 18 y 19 para decidir si seguir manteniendo el ritmo del tapering. Hay que recordar que en la actualidad la FED destina 65.000 millones de dólares mensuales a la compra de bonos del tesoro y MBS. (Mortgages Backed Securities).   (Ver: Herbalife: el eterno debate de cortos o largos)

Desde el punto de vista empresarial, destaca la caída de Bank of America, que cae más de un 2% después de que la FDIC haya acusado a 16 grandes bancos globales de mantener algunos tipos de interés bajos para enriquecerse de forma ilícita. 

Aeropostale cae casi un 20, hasta mínimos de 11 años tras publicar unos malos datos trimestrales. La cadena de tiendas de ropa prevé un débil ejercicio y ha anunciado el cierre de 50 tiendas. Algunos expertos, además, creen que la compañía podría estar quedándose sin tesorería.

En la escalada de tensión, también destacan hoy las caídas de algunas de las grandes tecnológicas como Microsoft y Facebook que cierran con caídas de casi un 1,5 y Twitter que cierra la sesión con descensos de casi un 3%.

La rentabilidad de los bonos a 10 años se encuentra en el nivel de 2,6450%. El EURUSD se cambia en 1,3906 dólares. Mientras que el brent está en 108,57 dólares el barril. Por último, el oro cotiza en 1.382 dólares por onza.