Apenas resta un mes para que acabe el año y echando la vista atrás para ver dónde preveía el consenso de mercado que acabarían los valores del Ibex 35, observamos llamativas discrepancias entre los precios objetivos y las cotizaciones actuales. Además, es curioso que esos valores en los que menos atinaron los brokers, son los que más prevén que suban en los próximos doce meses.
 
Los brokers no tienen una bolsa de cristal, no pueden adivinar a ciencia cierta en qué niveles acabará el año un valor concreto, pero la verdad es que son llamativas las desviaciones entre los precios a los que cotizan actualmente y a los que creían que acabarían 2016. Por ejemplo, parece harto complicado que Popular sea capaz de revalorizarse casi un 300% para alcanzar los 3,3 euros en los que los analistas situaban el precio objetivo para este año. Además, de cara a los próximos doce meses, Popular se configura como la acción con más recorrido para el mismo consenso, que ahora sitúa el precio objetivo en 1,20 euros, a mitad de camino que un año antes, pero un llamativo 43% por encima de donde está ahora. Rompiendo una lanza a favor de los brokers, es cierto que Popular está atravesando por una situación particular especial. Quizás no preveían que tuviera que hacer otra macro ampliación de capital y los pronósticos se desbarajustaron.

   
Otro valor que se les escapó a los brokers es IAG. La previsible subida del precio del petróleo, que encarece sus costes principales y, por tanto, desmejora su situación, se les fue de las manos. Pero lo que seguramente hace un año no preveían ni por asomo era que el Brexit saliera adelante. Sin duda, el triunfo del `sí´ en el referéndum ha sido el evento que más ha lastrado la cotización de la aerolínea británico-española, hasta niveles insospechados por los brokers, que la veían en los 10,2 euros. Ahora, fagocitando estos eventos extraordinarios, los brokers no quieren pillarse los dedos con sus predicciones sobre IAG y sitúan el precio objetivo a doce meses vista en 6 euros, un 5,5% por encima de la cotización actual.
 
   
Igualmente salpicada por el Brexit, pero también por otros eventos propios, como el veto a la venta de O2 en Reino Unido, la marcha atrás en la salida a bolsa de Telxius, el recorte del dividendo y el elevado endeudamiento (que, al final, es el desencadenante de todos los males) han llevado a Telefónica a incumplir las previsiones de cotización para este año. De hecho, está más de un 60% por debajo de los 12,8 euros en los que le situaban el precio objetivo, aunque con una perspectiva de 12 meses, los brokers vuelven a situar el precio objetivo bastante por encima de la cotización actual, concretamente en los 10,70 euros (+34,65%).

   
Y tenemos que volver a mencionar al Brexit como culpable, en parte, de la situación técnica de Sabadell que ha sorprendido a los brokers y ha llevado al traste sus predicciones. Situaban el precio objetivo de la entidad 2 euros, más de un 56% por encima de donde está ahora. Así que, de cara al próximo año, no se pillan los dedos y apenas sitúan el precio objetivo en 1,34 euros, menos de un 7% más arriba de los niveles que visita actualmente.

 
Otro caso curioso es el de DIA, porque no sólo aparece en la lista de las acciones con las que menos tino han tenido este ejercicio los brokers, también en el pódium de las valores a los que prevén más recorrido para 2017. Así pues, a los analistas se les fue de las manos cuando dijeron que la cadena de supermercados acabaría el 2016 en 6,8 euros, pero lejos de temer aventurar demasiado recorrido para el año que viene, confían en que DIA experimentará un fuerte rebote de más de un 35% hasta los 6,10 euros.