Victoria Torre, responsable de análisis de Selfbank, y Domingo Barroso, director de ventas de Fidelity, comentan el atractivo de invertir en el mercado norteamericano en estos momentos.
 
EEUU, de nuevo en el punto de mira…. ¿Qué pasa con los tipos?

Desde luego es uno de los temas que tiene ahora mismo en jaque a los mercados. Ya no solamente por la trascendencia que puede tener para la economía estadounidense sino por el impacto que puede tener en el resto del mundo. Para entender un poco y ponernos en contexto, deberíamos recordar lo que pasó en diciembre del año pasado. Y es que la Fed por primera vez subió los tipos desde el año 2006. Recordemos además que estaban en niveles prácticamente cercanos a cero desde el año 2008. Aquí hubo un punto de inflexión muy importante porque los inversores ya estaban acostumbrados a este escenario, a esos tipos cercanos a cero y siempre que hay un cambio los inversores empiezan a tener muchas dudas y a hacerse muchas preguntas. Y aquí las preguntas que se han estado haciendo son cómo de verticales van a ser las subidas, cuántas subidas van a haber en el año 2016 o si está la economía suficientemente fuerte como para aguantarlo. Es verdad que Yellen siempre ha sido bastante coherente con el mensaje. Siempre lo que ha dicho es: yo voy a ir subiendo los tipos a medida que la economía vaya evolucionando de una manera o de otra. Pero aún así es verdad que los inversores siguen teniendo esas dudas. Sobre todo, el año pasado a finales lo que se esperaba era que este año iba a haber cuatro subidas y después ahora se dice que dos e incluso que una. La gran pregunta es cuándo vamos a volver a ver la primera subida. Aquí también hubo un primer punto de inflexión. Y es que después de las últimas actas de la Fed parecía que la Reserva Federal estaba absolutamente dispuesta a subirlos en junio. Siempre y cuando el crecimiento económico siguiera siendo fuerte y que la inflación se acercara al 2%. Aquí cambiaron un poco las quinielas. Antes de estas actas se esperaba que en un 5% de probabilidades se subieran tipos en junio y ahora las quinielas han subido hasta el 30% o 35%. La consecuencia inmediata fueron la recogida de beneficios y además cómo el dólar se apreciaba, que son los efectos que podemos ver si en junio hay esta subida de tipos.

¿Esto significa que el mercado está sano? ¿Aguantará bien las subidas?

Lo cierto es que no lo tenemos demasiado claro. Es posible porque por esto los inversores tengan sus dudas. El mercado tiene sus dudas sobre si es el momento adecuado. Evidentemente hay factores positivos en la economía. El mercado laboral está fuerte con una tasa de paro del 5%, se está creando empleo de forma sólida, además está mejorando también el salario medio por hora, estamos viendo también que el consumo sigue en niveles adecuados, el mercado de la vivienda está mejorando. Aunque no hay que olvidar los riesgos a la baja que es lo que le da un poco de miedo al mercado y piensa que igual nos precipitamos a la hora de pensar en subidas de tipos de interés. Por ejemplo la inversión sigue siendo muy vulnerable. Los últimos datos de PIB lo que se ha visto es una cierta desaceleración y lo peor es que se piensa que puede ser que se secunde esta desaceleración en los próximos trimestres. Tenemos las elecciones presidenciales a la vuelta de la esquina. Los emergentes siguen dando algunas dudas. El FMI ha reducido las previsiones de crecimiento para el año, pero en general de todos los riesgos que hay a lo mejor nos quedaríamos con estos. Qué pasará con la subida de tipos y con el dólar; y después que va a pasar con los beneficios empresariales. Se espera que haya mejoría pero tal vez no en el año 2016. Leía un informe de Fidelity que decía que en el año 2017 sí que podremos empezar a ver esa mejora de los beneficios, que se podría traducir en un crecimiento de los mismos del 12% y el incremento de la rentabilidad en torno al 17%. En estos niveles sí que sería justificable una cotización del S&P 500 en los niveles que está ahora mismo.

¿Hay que tener renta variable americana en las carteras, entonces?

Nosotros creemos que sí. Hay que tener renta variable de Estados Unidos. Es un activo fundamental para tener una cartera equilibrada. Es verdad que el crecimiento está siendo más sólido que en otras áreas y lo que se espera es que haya una mejoría progresiva a lo largo del 2016 que se materialice en el año 2017, de modo que nosotros sí que recomendaríamos que un pequeño porcentaje de la cartera la dedicáramos a este activo.

Hacía referencia Victoria a sus estimaciones sobre EEUU…. ¿tienen algún fondo en Fidelity para estar expuestos a RV del país?

Tenemos uno de los fondos más vendidos en España en renta variable americana que es el Fidelity american. Es un fondo gestionado en este caso por un gestor español que es Ángel Agudo, y lleva detrás desde el año 2014. La verdad es que es un fondo que ha entregado un performance muy excelente. Lo podemos ver porque ha batido a su índice de referencia que es el S&P 500 en series históricas largas. Es de los pocos fondos de gestión activa que ha batido al índice de referencia y sabemos que la franquicia es de las más competitiva a la hora de batir a los índices. En este caso lo consigue. Pero la parte más curiosa es que a tres años batimos al 96% de competidores. Eso significa que tenemos un fondo de alta calidad. Últimamente Morningstar lo que ha hecho es elevar el rating al fondo hasta nivel de bronce al fondo. Creo que eso da valor a la consistencia y al proceso de inversión, análisis y demás. Con lo cual es un fondo idóneo para entrar al mercado americano si quisiéramos en este caso sobreponderarlo o entrar en el mercado americano.

¿Qué principales características tiene del fondo?

Como fondo de renta variable americana lo que tiene que hacer es batir al S&P 500, que es su índice de referencia. Pero lo bate de una manera muy diferente, lo que hace es coger las ideas de gran convicción, que son 50 o 60 compañías en la cartera. Comienza en un universo de casi unas 3000 compañías y metiendo un proceso cuantitativo y cualitativo llega a las 50 o 60 compañías de alta convicción. Es verdad que el proceso es asimétrico, que es lo que le exige de potencial de subida a una compañía tiene que ser superior al riesgo de caída de cotización. Siempre tienes un riesgo de que una empresa se comporte mal o bien en una cartera. Pero la asimetría viene de ahí: Hay que pedirle más potencial de subida que de caída a las compañías. Después muy exigente en cuanto a la gestión del riesgo. Queremos batir al índice de referencia norteamericano pero con menos riesgo. De ahí a que el proceso de inversión sea muy sólido, que establezca criterios de no invertir más de un 4% o 5% en una compañía o más de un 10% en un sector para no tener excesivos riesgos en una cartera. Después la volatilidad o la beta del fondo suele ser inferior en este caso al mercado de referencia que es el S&P 500.

¿En relación a los sectores, cuál es el posicionamiento actual? ¿Dónde ven oportunidades?

El primero es sanidad y farmacia, el segundo es industriales, que es de los pocos sectores que ha empezado a incrementar posiciones; y el tercero es tecnología de la información. Es verdad que el resultado de la sobreponderación de estos sectores no es porque nos gusten los sectores, es porque encontramos compañías de mayor valor. Es el resultado de hacer un proceso de selección de compañías. No es que vayamos a buscar sectores, sino que vamos a buscar compañías. El resultado es que tenemos que sobreponderar esos tres sectores. Es verdad que el comportamiento del sector sanitario ha sido muy bueno en los últimos meses, pero seguimos viendo que hay oportunidad en el sector. Hemos encontrado oportunidades en compañías como Pfizer, Eli Lilly o Zigna. En sector de tecnología tenemos compañías como Microsoft o como Oracle. Lo importante es encontrar compañías con un estilo value. Es decir que estén con mucha presión en el mercado y que tengan un plan de reestructuración para salir adelante.

¿Cómo afectarán las elecciones presidenciales a la RV de EE.UU.?

Lo que le va a afectar por primera vez es en volatilidad. Vamos a ver cada vez más volatilidad conforme se vaya acercando la fecha. También se van a ir despejando las dudas porque van a contar sus mensajes más claros. Creo que hay que tener en cuenta que en esa volatilidad va a haber oportunidades de compra. Hemos en el sector sanitario que se han presionado a las cotizaciones, pero hemos visto que hay compañías que nos gustaban por valoraciones que hemos empezado a comprar porque han bajado su cotización. Con lo cual es buen momento para entrar en algunos sectores si hay volatilidad. La volatilidad no es mala. Hay que saber distinguir entre riesgo y volatilidad y entrar en compañías que nos gusten. Hay tres focos ahí: sector sanitario, qué va a pasar con los precios de las farmacéuticas si entra un candidato u otro; sector militar, qué va a pasar con el presupuesto de defensa; y después las reformas del mercado financiero. La cuarta parte, que no es la menos fundamental, es qué va a hacer cada uno de los candidatos con la subida de tipos de interés.

Este escenario no es el más propicio para elegir acciones, ¿no?

Ángel Aguado decía hace unos años que era un ambiente para encontrar menos oportunidades y ahora con la volatilidad que ha habido el mercado ha estado más movido por factores técnicos que por fundamentales. Eso da oportunidades a los gestores de encontrar buenas compañías. Es decir, se han comportado mal compañías que lo debían haber hecho bien por factores técnicos y por sentimiento y eso es muy bueno para los analistas fundamentales. Con lo cual a medio y largo plazo sí creemos que hay oportunidades en el mercado norteamericano. Es uno de los mercados que tenemos sobreponderados en las carteras y pensamos que la rentabilidad/riesgo es el activo que hoy en día deberíamos tener ligeramente sobreponderado. Pero es verdad que hay que gestionar ese riesgo. Va a haber volatilidad en los próximos años.