Microsoft ganó 0,55 centavos por acción, lo que supone un descenso con respecto al año anterior y peor de lo que esperaban los expertos. 
El beneficio ajustado fue de 6.480 millones de dólares, o 0,55 dólares por acción. El consenso estimaba 0,60 dólares sin tener en cuenta los extraordinarios.

Las ventas de la compañía ascendieron a 23.380 millones de dólares, es decir, un 18% más, mejor de lo que esperaba el consenso, que eran 23.000 millones de dólares.

Se trata de los segundos resultados que presenta Satya Nadella como consejero delegado de la compañía. Además, lo hace apenas una semana después de haber anunciado el despido de 18.000 personas de la unidad de telefonía.
Los analistas quieren saber cuánto dinero piensa ahorrar la compañía con esta medida. Lo que se sabe es que la decisión costará 1.100 y 1.600 millones de dólares durante cuatro trimestres.

Nadella sigue empeñado en levantar el beneficio de la compañía y hacerla menos dependiente de la unidad de software. Sin embargo, la empresa podría beneficiarse de un futuro despegue de la demanda de PC’s a nivel global.

El objetivo de Nadella es mejorar los negocios de la nube (Azure) y la unidad de móviles, donde compite con Google y otras compañías. También habrá que ver qué dicen los directivos de la compañía sobre la evolución de las ventas de tabletas de la compañía, Surface, que tan mal resultado ha generado para la empresa hasta el momento.

Microsoft en bolsa


Desde que el nuevo CEO tomó el testigo de Steve Ballmer, la compañía sube en bolsa alrededor de un 25%. De esa cantidad una tercera parte se ha producido después del anuncio de los despidos de Nokia. De hecho, la empresa cotiza ahora en máximos de catorce años.

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