El sector financiero, con la excepción de las últimas jornadas de rebote, ha sido el gran denostado del mercado europeo  este año pero, dentro de éste hoy nos centramos en las aseguradoras, a las que el BCE da una de cal y otra de arena. Además, las cotizadas en nuestro mercado, Mapfre y Catalana Occidente, han sufrido sobremanera este año y se enfrentan a un momento técnico clave.
 
El BCE, aprieta, pero no ahoga
Las carteras de las aseguradoras están rebosantes de deuda, la política expansiva del BCE les penaliza, ya que actúa reduciendo la rentabilidad. En este sentido, Álvaro Blasco, director de ATL Capital, comenta que “tienen un patrimonio que rentabilizar y una de las vías es la deuda pública y corporativa, que es donde tienen que invertir. Sin embargo, hay un gap entre las TIRes de esta deuda y los intereses que las aseguradoras tiene garantizados a sus accionistas”. Además, el hecho de que los tipos de interés europeos se sitúen  a cero y vayan a estar en niveles bajos muchos años, también les pasa factura pues, como explica Enrique Lluva, subdirector de renta fija de Imantia, “una compañía aseguradora es una entidad eminentemente inversora que tiene que rentabilizar sus reservas técnicas base de su negocio asegurador. El que los tipos de interés a largo plazo estén tan bajos no es una buena noticia para estas compañías”.

No obstante, mientras que por un lado el BCE perjudica a estas compañías, por otro lado, las consuela: “por el lado de su sorpresiva inclusión de la deuda de las aseguradoras en el programa de compras de BCE beneficia sin lugar a dudas sus condiciones de financiación en mercado de cualquier operación de refinanciación que quieran acometer en el futuro inmediato, aunque el efecto a medio plazo no es tan favorable”, dice Lluva.

Si pensamos en el muy largo plazo y en la futura, aunque lejana ahora, subida de tipos y Jaume Puig, director general de GVC Gaesco, comenta que entonces “se beneficiarán de la elevación de tipos, pues “las aseguradoras tienen compromisos a largo plazo que la misma subida de tipos, les hace bajar el valor. Por tanto, si solo tuvieran cartera de deuda, tendrían un efecto negativo, pero como tienen carteras de activos, una compensa a la otra”.


Mapfre y Catalana Occidente: intentando recuperar el tipo

Mapfre
Hace justo un año por estas fechas Mapfre estaba presumiendo de cotizar en máximos históricos al alcanzar los 3,42 euros. Sin embargo, desde ahí y coincidiendo con el aumento de laxitud en las políticas del BCE, sus cotización comenzó a caer en picado. Mapfre ha llegado a registrar un descenso del 50% hasta los mínimos de este año en 1,60 euros.

Sin embargo, el valor está intentando construir una recuperación encadenando desde febrero máximos y mínimos crecientes, superando la directriz bajista de largo plazo (incluso con hueco alcista) y la resistencia de los 2 euros (23,6% de retroceso de Fibonacci). Sin embargo, al alcanzar la siguiente resistencia en 2,3 euros, ha mostrado dudas. Si la supera, Mapfre podría avanzar hasta los 2,5 euros. En cambio, si se viene abajo, los retrocesos no serán preocupantes siempre y cuando no se metan por debajo de los 1,9 euros y, por tanto, bajo el dominio de la directriz bajista.

De momento, Mapfre ha logrado recuperar un 35% desde los mínimos anuales y ya prácticamente cotiza en positivo en el año.

mapfre
 


Catalana Occidente
El grupo asegurador catalán también ha sufrido una fuerte penalización desde que marcara máximos históricos, aunque en este caso la caída ha sido con el agravante de concentrarse en un periodo inferior de tiempo, pues Catalana Occidente hacía cima en diciembre en los 32,15 euros y, desde ese precio ha llegado a despeñarse un 34% hasta los mínimos anuales en 23,28 euros.
 
Pero desde dicho suelo, Catalana Occidente ha logrado recuperar un 36% del camino perdido y ahora se enfrenta a una resistencia vital en 28 euros, ya que en este precio se sitúa la directriz alcista de largo plazo que estuvo vigente entre julio de 2012 y este mes de febrero, así como el retroceso de Fibonacci del 50%. Si logra recuperar la directriz, Catalana Occidente podría ir a buscar los 29 y los 30 euros, antes de atacar de nuevo máximos históricos. En cambio, si se da la vuelta en este intento y hace un pullback a la directriz, entonces podría retroceder hasta los 26,50 euros.

En lo que llevamos de año, Catalana Occidente aun arrastra una caída del 14%.

catalana occidente

 
 

¿Caras o baratas?
Las caídas bursátiles han conllevado un fuerte abaratamiento de las cotizaciones de las aseguradoras españolas. De hecho, Mapfre es la tercera compañía del Ibex 35 con menor PER, tan sólo de 10,22 veces. Catalana Occidente, por su parte, también cotiza a un PER similar, concretamente a 10,86 veces beneficios.
 
Aunque se configuren como algunas de las empresas con un PER más bajo de la bolsa española, si las comparamos con sus homólogas europeas –que también han sufrido una seria penalización bursátil en los últimos años-, vemos que cotizan a la par.
 
 

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