Se arrastran desde el comienzo de año en su cotización. Sus valoraciones provocan la huída de los inversores. ¿Cuáles son esas acciones que deambulan por Wall Street con más pena que gloria?
Con el pie cambiado. Así han entrado en este 2014. Son valores de capa caída. Se encuentran sin rumbo al corto plazo, a la baja y con semblante de muerto viviente. Son compañías para las que los inversores ya no tienen ojos. Como si hubiera carencia de vitalidad para afrontar una inversión en sus títulos. La inercia no les lleva sino a la caída aún más profunda. ¿Por qué? ¿De qué activos se trata dentro de las cotizadas de Estados Unidos?

Dentro del S&P 500, el índice de referencia del mercado norteamericano, hay varias acciones que han destacado por teñirse de un rojo profundo desde que arrancara el ejercicio. Obviamente, la situación de cada uno de sus sectores ha sido un punto fundamental por el que, hasta el momento, se encuentran acumulando caídas de manera generalizada.

En este sentido, si hay una empresa que destacar dentro de este particular ranking es Best Buy. La compañía minorista, cuya actividad es la venta a través de internet, ha sido la firma que más ha hincado la rodilla en el parqué neyorkino desde el 1 de enero. Sus títulos llevan acumulado un descenso de más del 35%.

Cotización Best Buy

Y no ha sido casualidad. La compañía empezó a sufrir su desplome infeccioso en bolsa después de haberse revalorizado más de un 70%. A partir de entonces, concretamente al presentar resultados trimestrales, comenzó a padecer el mal del zombie. En su último informe, presentó un beneficio por acción de 0,20 dólares, en comparación con los 0,32 dólares del mismo trimestre del año anterior.

Además, sus ventas han pasado de 11.610 millones de dólares el pasado año a los 9.380 que se esperan para este año, y los 9.229 millones de dólares que se prevén para el 2015. Es decir, cada vez a peor. Una muestra clara del estado de “no-muerto” por el que atraviesa la empresa estadounidense.

Ese mismo mal es el que vive International Game Technologies. Sus acciones se desploman más de un 31% desde el inicio del año. La compañía se dedica al desarrollo, distribución y venta de máquinas para el juego. Tiene una presencia de manera global y lleva en el negocio casi 40 años.

Sin embargo, eso no ha sido suficiente como para que su negocio se haya estabilizado en los primeros compases del 2014. Ojalá hubiera sido así, pensarán desde sus altas esferas. De hecho para la próxima presentación de sus cuentas se espera que su nivel de pérdidas se agrave con respecto al 2013. De -0,39 dólares por acción a -0,40. Falta tiempo aún para que encuentre la vacuna que le libere de la pandemia.

Empresas que más caen del S&P 500


La que se une a esta lista de afectados por el mal del muerto viviente es Amazon, aunque con ciertas particularidades en su caso. La firma de e-commerce habría sufrido el efecto contagio, pero habría ingerido un antiviral para salvarse. Las inversiones de la compañía a largo plazo ha hecho que no sea del todo mal visto para muchos analistas e inversores. Aunque para el próximo trimestre se esperan pérdidas de -0,12 dólares por acción, frente a los -0,02 dólares por título de hace un año.

Podría decirse que estaría viviendo una corrección por la excelsa sobrevaloración que le ha acompañado estos años. Su ratio PER cerró el 2013 rondando las 675 veces, mientras que este año hay previsión de que baje a 269 veces. Ajuste más que necesario para subsanar la enfermedad bursátil con la que le ha tocado lidiar. Hasta el punto de que cae más de un 26% desde el comienzo del 2014.

Asimismo, Game Stop es otra de las afectadas por el estado de alma sin pena y sin chispa vital en el marco de Wall Street. Sin ir más lejos sus acciones han bajado más de un 25% desde el inicio del año, pese a que a nivel financiero no haya tenido un descalabro importante en sus cuentas.

Así, el pronóstico para el próximo trimestre es que las ganancias por acción suban moderadamente de 0,46 dólares a 0,57 dólares.

Por último, pero no por ello menos importante, Coach también se encuentra en un estado bastante negativo afectado por ese virus que ni le hace estar viva ni muerta. Prueba de ello es que ha cedido más de un 24% desde el pasado mes de enero, como consecuencia de su evolución empresarial.

En sus últimos resultados su beneficio por acción descendió desde 0,84 dólares hasta 0,68 dólares, mientras que para el siguiente trimestre se espera que pase de 0,89 dólares por título a 0,54 dólares por título. Y no queda ahí. Sino que se espera que las ventas caigan desde los 1.222 millones de dólares a los 1.103 millones de dólares.