Álvaro Blasco, director de ATL Capital, analiza la actualidad del mercado español y de las empresas que son protagonistas estos días.

El Ibex 35 retrocede tras el rally experimentado en abril, ¿qué es lo que está lastrando al selectivo español?
No hay que ir mucho más allá de una recogida de beneficios. Además, seguimos con las dudas de cuánto va a crecer China y qué incidencia va a tener, además, la Comisión Europea reducía su previsión de crecimiento para España al 6,5% este año y del 6,2% en 2017. A esto se suma el miedo a que haya otro movimiento del yuan y la fortaleza del yen. Los resultados empresariales no han sido capaces de paliar estas dudas y, por tanto, a cualquier indicio de ventas hay toma de beneficios.  Aun así, creo que tenemos compañías suficientemente sólidas y bien gestionadas para no tardar en superar los 9.000 puntos.

Sí es cierto que en mayo no tenemos BCVE, ni Fed, el Brexit se emplaza a junio… así que, no hay eventos que vayan a dar una volatilidad adicional al mercado, por lo que pienso que se van a recuperar las cotizaciones y no es momento de vender aunque estadísticamente mayo no sea un mes muy bueno.

Mañana presenta resultados Gamesa, ¿qué espera de esas cuentas?, además, hay rumores que apuntan a que General Electric podría comprar la joint venture de Gamesa con Areva, lo que podría desbloquear la fusión con Siemens, ¿lo ve factible?             
Los resultados van a ser buenos porque la expansión geográfica y sigue aumentando sus contratos. Si es cierto que la cotización actualmente está muy condicionada por el tema de Siemens, pero se llegará a un punto de encuentro y se desbloqueará la operación. Quizás la introducción de GE pueda ser un catalizador para que se deshaga la operación, una pena, ya que la joint venture con Areva es extremadamente interesante en un sector con mucho futuro.
 

ArcelorMittal. Los expertos esperan que el Ebitda de la siderúrgica se haya reducido hasta los 920 millones de euros. Esto supondría una caída del 33% con respecto al beneficio operativo del mismo trimestre de 2015. ¿Cree que tiene recorrido tras subir un 130% en los últimos meses y con estos resultados?
Creo que es un valor que debería subir. Ya ha descontado las expectativas negativas y ha conseguido afianzar sus fondos propios, la reestructuración de sus plantas de producción está dando sus frutos, y su momento va a ir con el mercado. Tiene valor pero hay que tener paciencia, pues cada vez que se habla de las dudas del crecimiento mundial es una empresa que sufre. ArcelorMittal es lo suficientemente sólida como para atraer a inversores a medio y largo plazo.
 

Sacyr cae con fuerza hoy, ¿está descontando que Repsol publique unas cuentas muy negativas mañana?
Es posible, pues la cotización de Sacyr está muy ligada a lo que hace Repsol, aunque el porcentaje que mantiene de la petrolera ahora es menor que en el pasado y debería tener menos incidencia.

No se esperan unas cuentas brillantes de Repsol y hay muchas dudas con lo que pasa con el dividendo, pues podría llevar a cabo algún movimiento en la retribución para salvar el grado de inversión.

Entre tanto, Sacyr está consiguiendo contratos muy interesantes a lo largo del mundo y tiene algunos litigios que podrían hacerle daño, pero no hay nada en particular que pueda hacer pensar que le están penalizando.


Previsiblemente la Comisión Europea vetará la venta de O2 por Telefónica a Hutchison por unos 13.000 millones de euros. El veto a la venta obligará a Telefónica a reducir la deuda por otras vías, ¿qué podría hacer para reducir su agujero?
Es muy duro pensar que Telefónica no va a obtener la autorización. Hutchison ha mostrado su disposición a mayores sacrificios para llevar adelante la operación, pero si no se vende O2, será un problema serio para Telefónica.

La compañía genera una caja importante y tiene una baza que es su filial Telxius, la cual ha estado engordando acumulando torres de antenas, cables submarinos, centros de datos… que le puede posibilitar obtener algo de dinero sacando al mercado un porcentaje de la empresa, pero este dinero estaría muy alejado de los 13.000 millones. También podría deshacerse de activos no estratégicos en un breve plazo.

Telefónica seguirá muy volátil y perderá los niveles actuales si finalmente la Comisión veta la operación.