José Luis Martínez, estratega de Citi en España reconoce que estamos ante los primeros intentos de consolidación del mercado al calor de una exageración del pesimismo sobre la economía china. La clave ahora, dice, pasa por reducir la inestabilidad financiera o intentar limitarla, aumentando la intervención del mercado. 
 
Seguro que no les consolará que les diga esto:
 
 
·         Observamos los primeros indicios de intento de consolidación de los mercados
 
·         La economía norteamericana podría ser este año menos volátil que un año atrás (entre 2.5/3 % de crecimiento, según Bullard)
 
·         El temor a contagio desde emergentes podría ser exagerado
 
·         Se está exagerando el pesimismo sobre la economía china
 
Pero, naturalmente, todo lo anterior es racional. Difícil de considerar en un escenario de irracionalidad, como el actual.
De hecho, cuanto más caen los precios de los activos de riesgo más se acentúan los temores a una recesión económica mundial. Y cuanto más se acentúa el pesimismo económico, más caen los precios del crudo y commodities. Ya lo tienen: un escenario de recesión mundial y dominado por una nueva fase de desinflación.
 
La clave para que la racionalidad vuelva al mercado pasa por reducir la inestabililidad, ahora bien representada por el VIX: el verano pasado llegó a superar el 40 %, cuando ahora el 23 % nos parece muy elevado. Por otro lado, como ven en el siguiente gráfico el castigo en bolsa ahora está siendo mucho mayor en términos relativos lo que podría asegurar un escenario de claudicación por muchos inversores....
 

 
El mayor castigo relativo de las compañías cíclicas en bolsa también denota la debilidad de fondo del mercado, anticipando que su recuperación (futura) puede no ser rápida. De hecho, mientras muchos consideramos que la ambigüedad de los bancos centrales a la hora de advertir sobre la existencia de mayor margen de maniobra a futuro para más medidas expansivas tiene parte de responsabilidad en la inestabilidad actual del mercado por el momento tampoco se observa una mayor preocupación sobre su coste.
 

 
Un buen ejemplo lo volvimos a tener el viernes pasado, ante la reunión "habitual" entre la canciller alemana y el Presidente del Buba. Para algunos medios, una forma que poner de manifiesto las preocupaciones de críticos alemanes a las medidas extremas desde el ECB y la posibilidad de que se amplién en el futuro.  Y esto se produce en un contexto de mercado como el actual, con deterioro de las perspectivas de inflación y crecientes tempores al impacto económico. ¿Qué es peor? Las opciones pasan por retomar la inestabilidad financiera que nos dominó en los primeros años de la Crisis o intentar limitarla aumentando la intervención del mercado.
 
Ya lo sé: la liquidez no lo soluciona todo. Pero, al menos sirve para tener algo más de certeza hacia el futuro. Aunque sea sobre el futuro próximo.