La agencia de calificación crediticia ha rebajado la perspectiva de España a estable, desde positiva, y mantiene su calificación en Baa2, “moderado riesgo de crédito”, al esperar crecimientos del 2,8% este año pero que se desacelere en la próxima década. La agencia además reconoce que son improbables nuevas reformas significativas adicionales con las complicaciones que lleva en la deuda y el crecimiento. 
 


Por último, según señala José Luis Martínez, estratega de citi en España, la agencia ha señalado que los cambios en la legislación institucional han tenido menos impacto de lo esperado.  Con todo, Moody´s ha decidido mantener estable la perspectiva de la economía española, en línea con las previsiones a las que apuntan Standard and Poor´s  y Fitch. 

Pero ¿qué ha llevado a la agencia de calificación a rebajar el rating de un economía que está creciendo por encima de sus homólogas europeas? Dicen los expertos que aunque los mimbres para seguir viendo subidas son correctos, el hecho de que hayan pasado dos meses de las elecciones y todavía no haya ningún indicio de que vaya a haber un gobierno estable, es un factor de incertidumbre. Más cuando las alternativas se debaten entre  anular algunas de las reformas estructurales hechas estos años con el consiguiente incremento del gasto público, algo que no goza del favor del mercado….ni de Moody´s. Porque la propia agencia duda de que en los próximos dos o tres años, con independencia de quién gobierne, se vayan a aprobar las reformas que todavía hay que hacer, De hecho, amenaza con rebajar el rating en caso de que se reviertan las medidas estructurales adoptadas en la última legislatura. 

A pesar de esto, el mercado no cree que la decisión de la agencia vaya a tener un impacto significativo en la deuda española. Especialmente si se tiene en cuenta el programa de compra de bonos del BCE, que se prevé que se incremente en marzo y  que actúa como colchón contra las tensiones del mercado.