Año nuevo, vida nueva. Wall Street se ha propuesto empezar con buen tono el 2010 y lo ha conseguido. Desde el comienzo de cotización, los índices suben. El Dow Jones ya se apunta un 0,31% en los 10.409 puntos, el Nasdaq suma un 1,25% y el S&P 500 un 0,63%, en una jornada cuyo timón manejan la Fed y lo que se perfila como protagonista de este año: las fusiones empresariales.
Este fin de semana el presidente de la Reserva Federal dejo entrever que están abiertos a una posible modificación de la política monetaria. ¿Subidas de tipos de interés? Está claro que éste será el año en el que el precio del dinero subirá a éste y el otro lado del Atlántico, pero ¿cuándo? Ahora EE.UU. se guarda un as en la manga que Bernanke ya deja entrever en su discurso: “si no se hacen reformas adecuadas, o si se hacen pero resultan insuficientes para prevenir peligrosas acumulaciones de riesgos financieros, debemos mantenernos abiertos a usar la política monetaria como una herramienta suplementaria para enfrentar esos riesgos, procediendo cautelosamente y siempre teniendo en cuenta las dificultades inherentes de esa estrategia”. Entre tanto, en el mercado de las divisas el euro vuelve a ganarle terreno al billete verde, cotizándose la moneda única a 1,443 dólares.

En el apartado empresarial, Kraft no cesa en su intención de hacerse con Cadbury. La marca inglesa parece un caramelo en la puerta de un colegio pero, en este caso, dura demasiado sin caer en las manos de los deseosos postores que desean saborearlo: Kraft y el duopolio estratégico Ferrero-Hersey. La primera podría haber lanzado una oferta mejorada, lo que ha asustado y animado a la segunda a lanzar una contraoferta. Mientras esta vorágine se aclara, Kraft sube un 0,22% y Cadbury un 1,15%.

La principal cadena de supermercados estadounidense, Wal-Mart, pretende reducir costos mediante la combinación de operaciones de compra en varios países. Ahora le toca apretarse el cinturón a Wal-Mart aunque la presión no le ajusta tanto en la bolsa. El valor hoy sube un 0,86%.

El volumen vuelve al parqué estadounidense y el ánimo es palpable en los inversores, por lo que ésta puede ser una sesión de brotes verdes. No hay que olvidar que los principales índices norteamericanos, pese a terminar la última sesión del año coloreados de rojo, sus revalorizaciones anuales no fueron nada desdeñables. El Dow Jones se apuntó una subida en 2009 del 18,8%, el Nasdaq un 43,9% y el S&P 500 un 23,5%, pero el propósito para el 2010 será aumentar estos números. Además, todo apunta a que el 2009 sirvió para coger carrerilla en el mercado bursátil y en el 2010 se recogerán los logros.