El Dow Jones cierra plano en 15.545 puntos, mientras que el S&P sube un 0,20% y el Nasdaq se apunta un 0,36% para cerrar en 3.600 puntos. Tal y como esperaban los expertos, la sesión ha finalizado sin grandes sobresaltos. Los inversores han recibido con buen ánimo los datos de venta de viviendas de segunda mano que, aunque han estado por debajo de la cifra prevista por los expertos, muestran que la oferta comienza a escasear.  El oro vuelve a subir, mientras que los inversores han recogido beneficios en el precio del crudo.
A nivel empresarial el día ha traído pocas referencias. Antes de la apertura McDonald’s ha presentado unos beneficios del segundo trimestre ligeramente inferiores a lo que anticipaba el mercado. La compañía de restaurantes de comida rápida ganó un 4% más en este trimestre, hasta 1.390 millones de dólares. El beneficio por acción quedó en 1,38 dólares, cuando los expertos encuestados por Bloomberg habían previsto 1,40 dólares.  (Ver: el beneficio de McDonalds crece menos de lo esperado). Los analistas consideran que han sido estas cuentas las que han lastrado el comportamiento del Dow Jones.

Hoy hemos tenido un nuevo dato que nos permite testar la fortaleza de la recuperación del sector inmobiliario y la profundidad de la recuperación económica. Las ventas de viviendas de segunda mano en Estados Unidos cayeron un 1,2% en junio hasta una cifra anualizada de 5,08 millones. Los analistas creen que en esta caída ha tenido mucho que ver con la estrechez de la oferta. 

Aunque el dato ha estado por debajo de lo que preveían los expertos.  Los expertos, sin embargo, también han querido ver cifras positivas en los datos conocidos hoy. Por un lado, los precios han aumentado una media del 4,8% en el mes y en el conjunto del año este encarecimiento estaría ya por encima del 13,5%.  Los analistas de Citi consideran que a este ritmo de ventas el stock de vivienda usada podría absorberse en 5 meses. 


Por lo demás los inversores tratan de digerir las distintas referencias de esta pasada semana. la cita más importante ha sido la reunión del G-20. En un comunicado oficial que los expertos no terminan de descifrar, los ministros de las 20 economías más importantes del mundo han asegurado que habrá que enfocarse más en el crecimiento para hacerlo compatible con el ajuste fiscal.

Además, afirman que es importante mantener políticas monetarias expansivas, pero recuerdan el efecto negativo que tendría mantenerlas en el tiempo. Es decir, toda una serie de mensajes que dice una cosa y la contraria y que la mayoría de las instituciones pueden sin duda interpretar a su antojo y conveniencia.

Lo que los inversores si podrían ver con interés es la holgada victoria de Abe en Japón, lo que se entiende como un apoyo a las políticas expansivas niponas.

En Estados Unidos no se esperan consecuencias de los diversos focos del incendio político europeo, con problemas en la actualidad en Portugal, España y Grecia y a pocas semanas ya de las elecciones en Alemania.

Con todos estos mimbres, el oro afianza las subidas y a estas horas se apunta un 3,10% hasta 1.333 dólares la onza.  Se trata de la primera vez que supera la cota de los 1.300 dólares en cinco semanas. Los analistas creen que esta subida está apoyada la caída del dólar y en el posible aumento de la demanda de China, después de que el Banco Central haya eliminado el suelo de los tipos de interés.

El crudo ha caído un 1,24% hasta 106,71 dólares por barril después de que el viernes cerrara en máximos de 16 años.  Esto ha permitido reducir el diferencial con el Brent, que se había situado en positivo por primera vez en los últimos tres años.

En el mercado de divisas, el EURUSD sube un 0,36% hasta 1,318. (Ver: Cartera de trading. EUR/USD) Por su parte, el bono americano a 10 años cede un 0,12% y su rentabilidad queda en 2,488%, por encima del nivel en el que ha cotizado durante el resto de la sesión.