La Bolsa de Nueva York terminó con un leve descenso el miércoles, cuando el euro y el petróleo alcanzaron récords históricos. El índice Dow Jones perdió 0,13% hasta los 13.291 puntos, mientras que el Nasdaq bajó 0,21%. Este jueves saldrá desde los 2.592 puntos. En ausencia de indicadores macro-económicos, Wall Street se mantuvo cerca del equilibrio a lo largo de la sesión, sin lograr una tendencia definida.
El índice ampliado Standard and Poor's 500 se mantuvo estable (+0,07 punto) a 1.471,56 puntos. Según los expertos la sesión fue uno de esos días en los que uno no está seguro de saber para dónde se dirige. Aún con eso, consideran que este tipo de pausa era 'necesaria' para la recuperación del mercado. Después de conocerse los datos negativos sobre el empleo el viernes, el ánimo de los inversores se recuperó con la anticipación de un descenso de la tasa directriz de la Reserva Federal (Fed), que se reúne el martes 18 de setiembre. El mercado espera una reducción de las tasas de interés para evitar un contagio demasiado grande de la crisis del sector de préstamos inmobiliarios a riesgo ('subprime') al resto de la economía. Las expectativas de una flexibilización de la política monetaria afectó al dólar, que bajó a su mínimo histórico frente al euro, que superó 1,39 dólar. Por el contrario, el barril de crudo alcanzó otro récord histórico en Nueva York, superando los 80 dólares. El mercado obligatorio se replegó. El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años subió a 4,408% contra 4,364% en la noche del martes y el de los títulos a 30 años a 4,687% contra 4,648%. Las tasas evolucionan en sentido inverso a los precios de las obligaciones