El fabricante estadounidense de componentes para automóviles Visteon, junto con algunas de sus filiales en el país, se acogió hoy al capítulo 11 de la Ley de Quiebras de Estados Unidos, lo que supone entrar en situación de suspensión de pagos, informó la compañía en un comunicado. La compañía presentó la solicitud de entrar en concurso de acreedores ante el Tribunal del Distrito de Delaware y resaltó que esta declaración de suspensión de pagos no afecta a sus filiales o 'joint ventures' que tiene la empresa fuera de Estados Unidos. El presidente y consejero delegado de la corporación con sede en Michigan, Donald Stebbins, señaló que su compañía está dando los pasos necesarios para "maximizar a largo plazo su valor". "Durante el periodo de reorganización, buscaremos reorientar nuestra estructura de capital y nuestros costes que no son sostenibles", añadió.