El banco suizo UBS registró una pérdida neta de 358 millones de francos (221 millones de euros) en el segundo trimestre del año, una consecuencia de sus importantes inversiones en el sector de créditos de alto riesgo en Estados Unidos, que se encuentra en plena crisis. Además, UBS recortó en cerca de 2.390 empleos su fuerza laboral durante ese mismo periodo. La supresión de puestos se realizó principalmente en la unidad de gestión de inversiones del establecimiento, responsable de las posiciones en los instrumentos crediticios estadounidenses causantes de sus problemas financieros.