El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean Claude Trichet, ha afirmado la situación de España y Portugal no es comparable a la de Grecia e informó de que el instituto emisor de la eurozona no se plantea la posibilidad de adquirir deuda soberana.
"Grecia y Portugal no están en el mismo barco, lo que resulta absolutamente obvio si se miran las cifras", dijo Trichet, quien añadió que "España no es Grecia", mientras subrayaba que la suspensión de pagos del país heleno "no es una posibilidad" y que no se ha discutido la necesidad de crear un procedimiento de insolvencia ordenada para los países, tal y como habían sugerido algunos países.

Asimismo, el máximo responsable de la política monetaria de la zona euro explicó que la decisión de relajar los criterios para aceptar deuda griega como garantía en las operaciones de liquidez del BCE vino motivada por el "ambicioso" programa de ajuste asumido por el Gobierno griego.

Por otro lado, en la tradicional rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Gobierno del BCE, que mantuvo los tipos en el 1%, el banquero galo volvió a utilizar el término "apropiado" al referirse al precio del dinero en la zona euro, que cumple un año al 1%, el nivel más bajo en la historia de la institución, lo que apunta a que la institución emisora no se plantea modificar su actual política monetaria, en consonancia con el Banco de Inglaterra y la Reserva Federal de EEUU, para respaldar la "irregular" recuperación económica del bloque del euro.

Así, el banquero galo afirmó que la estabilidad de precios se mantendrá a medio plazo y destacó que las expectativas de inflación continúan firmemente ancladas en línea con el objetivo de inflación del BCE.